pamplona. No hace falta demasiado tiempo para darse cuenta de que en las distancias cortas se siente más cómodo y relajado, que dista mucho de esa imagen de entrenador lejano, parco en palabras, que da las cosas por sentado cuando de lo que se trata es de hablar de su profesión. Desde la ventana de su despacho se tiene una panorámica completa de los dos campos de hierba de Tajonar, donde acaba de concluir el entrenamiento tras el empate del día anterior ante el Real Zaragoza. No se le nota preocupado por el tropezón. Viste de sport, no lleva demasiada ropa y tiene el pelo algo mojado todavía. Se le ve en forma y responde con soltura, recostado en su sillón, desde la tranquilidad que le dan los resultados cuando el final de la primera vuelta de la temporada ya asoma.
Lleva ya tres años en Pamplona, un tiempo suficiente para darse cuenta de cómo es el club por dentro y por fuera, ¿cuál es el aspecto que más ha cambiado con respecto a la idea que usted tenía de la entidad antes de ser su entrenador?
Osasuna era un equipo que entonces transmitía mucha tensión, mucha agresividad cuando venías a este campo. Incluso los árbitros salían un poco atenazados. Todo eso ahora ha cambiado, como lo ha hecho el fútbol; y la agresividad de aquellos años se entiende de otra manera. Los jugadores también son diferentes a los de antes, ya no vienen con esa agresividad de antaño.
¿Ha podido cambiar algo de este club en estos tres años?
Lo que intento es que los equipos contrarios vengan aquí con mucho respeto y creo que eso lo hemos conseguido. Todos los equipos cambian mucho su forma de jugar cuando vienen a este campo.
Y Osasuna, ¿ha conseguido cambiarle en estos años?
Siempre cambiamos algo, dependiendo de dónde estés, del equipo o de la ciudad; pero en lo básico no he alterado mi forma de actuar.
No me diga que no está un poco cansado de seguir escuchando los gritos de una parte de la grada del Reyno contra usted.
Hombre, los llevo escuchando desde el principio de la temporada, pero no estoy cansando.
No sé si conoce que no es la primera vez que se produce una situación parecida, ya que otros antes que usted, como Sanz o Barcina, también los tuvieron que escuchar.
Ya, pero yo sólo soy el entrenador de Osasuna, nada más. Sólo estoy a cargo del equipo de fútbol, aunque creo que ellos por lo que gritan tenían que estar más identificados con el equipo. Cuando vine no me decían nada, solamente cuando una vez comenté que si se iba Patxi no sabía que iba a hacer aquí me metieron en el mismo saco. Pero Patxi se presentó a las elecciones, no hubo más candidatos y siguen diciéndole lo mismo. Y a mí también. Todo el mundo es libre de opinar, aunque tampoco todos son de la misma opinión.
¿Piensa que al equipo le afectan esos silbidos contra su persona?
Creo que no. Tendremos nuestras debilidades como equipo, pero no pienso que vengan por ahí. Al equipo se le ve trabajar y jugar y he visto a la gente animar al equipo.
Es murciano, madrileño de adopción, el Espanyol es su segunda casa, ha entrenado a ocho equipos y visitado un montón de lugares; , con esa experiencia que le da la vida, ¿piensa que los navarros son tan diferentes como algunos creen?
La gente aquí es muy amable y seguramente es de los sitios en los que he estado donde menos presión hay. Aquí la gente te apoya por la calle, te da ánimos constantemente.
Y eso que dicen en Bilbao que los jugadores navarros tienen un carácter diferente, ¿lo percibe?
Osasuna tiene su identidad y tiene su cantera. Lo que le sucede al Athletic es que está mucho más condicionado para fichar.
Al aficionado rojillo no le hace ninguna gracia tanto interés bilbaíno.
Pero ellos tienen su dinero para hacer fichajes y se lo gastan. No se puede hacer nada, ya que incluso ha habido traspasos y los jugadores son libres de irse donde quieran.
Teniendo en cuenta que los entrenadores no suelen estar más de dos o tres años en un equipo, ¿cómo debe abordar un técnico el trabajo de cantera en los clubes que la cuidan?
Hay que adaptarse a lo que hay. Si hay jugadores tenemos que sacarlos, pero Osasuna no es un club que viva sólo de su cantera. Tiene muchos jugadores de fuera, aunque lo lógico es que los que sean traspasados sean los de la cantera.
¿Piensa que las críticas que se hicieron a principio de temporada sobre la escasa presencia de jugadores canteranos en el primer equipo en el fondo eran ataques hacia usted?
Cada uno es muy libre de pensar lo que quiera, lo que sucede es que para hablar de eso hay que tener conocimiento. Tenemos jugadores cedidos en Segunda para ver si en el futuro pueden jugar aquí, aunque desgraciadamente no están disfrutando de muchos minutos. Si se marchan es por algo, pero no por mí.
¿Se siente querido por la afición?
Creo que sí.
¿La Navidad puede ser un buen momento para pensar en el futuro?
No. Siendo entrenador mi futuro no se sabe y además creo que los técnicos no deben mirar mucho al futuro.
¿Tiene algo pensado?
No, lo dejo para más adelante.
Menuda papeleta si se queda sin Juanfran en el mercado de invierno.
Ninguna. Tendríamos que adaptarnos, buscar otro jugador y punto.
Tratándose de uno de los jugadores más en forma no parece que su salida sea muy buena para el equipo...
Habrá que ver qué ocurre, porque hay unos contratos y unas cláusulas vigentes.
¿Le ha pedido algo a Patxi Izco?
No. Pido salud y trabajo. La realidad es que nosotros no podemos hacer alardes económicos y los jugadores que marcan las diferencias cuestan dinero. ¡Para qué vamos a pedir!
Ciertamente el rendimiento de Masoud ha mejorado mucho esta temporada. Ahora baja, defiende, presiona y parece que ya entiende que no hay que regatear tanto.¿Cómo lo ha hecho?
No se trata de regatear mucho o poco sino de dónde hacerlo. Es un jugador que por sus características todavía puede dar más de sí, tiene que tener más gol, más centros, porque la capacidad de trabajo ya la tenía.
Parecía que era un caso perdido, que incluso se podía quedar sin ficha y ahora es titular.
Sólo parecía, porque yo nunca he dicho que se iba a quedar sin ficha. Creo que su mayor rendimiento es como delantero puro, pero le falta un poco de gol para jugar ahí.
¿Lekic será un caso parecido?
Tenemos gente arriba, pero a algunos jugadores les cuesta adaptarse en su primer año. Si no juega de titular es que no le veo para hacerlo. Es un goleador y los goleadores son caros y difíciles de encontrar.