madrid. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) tendría que depositar una fianza para hacer frente a posibles daños y perjuicios en el caso de que la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional decida suspender cautelarmente los partidos previstos para el domingo 2 de enero, según informaron fuentes jurídicas.

La Sala de lo Social se reúne hoy a las 10.00 horas para estudiar el procedimiento iniciado por el sindicato, que denuncia que la Liga de Fútbol Profesional (LFP) ha incumplido el Convenio Colectivo firmado en julio de 2008, que reflejaba ese día 2 de enero como fecha de descanso para los futbolistas, programando partidos para tal fecha, por lo que han llevado a cabo un procedimiento urgente en el que piden la mencionada suspensión cautelar. Las partes comparecerán en el juzgado en una audiencia que será pública, aunque la estimación es que la decisión no se conozca hasta mañana, según añadieron las citadas fuentes.

La Sala impondría una caución económica a la AFE sólo en el caso de estimar su petición de suspensión, como previsión ante los posibles daños y perjuicios provocados por la falta de celebración de la jornada de Liga si se diera el caso de que en la demanda principal sobre el conflicto el tribunal no le diera la razón.

En los últimos días y con el fin de llegar a un acuerdo, la AFE ha propuesto que la jornada se dispute íntegramente el lunes 3 de enero, e incluso aceptó disputar los encuentros el domingo 2 de enero, eso sí, sólo en el tiempo comprendido entre las 17.00 y las 19.00 horas. Sin embargo, la LFP fijó la semana pasada los horarios de la jornada, con cinco partidos programados para el domingo (entre ellos el que disputa Osasuna en Sevilla) a distintas horas, y no acepta el cambio de horarios, ya que eso supondría un conflicto con los derechos televisivos.

De hecho, la única solución sería el aplazamiento de la jornada al completo, con lo que la Liga no terminaría el 22 de mayo, según está previsto en el calendario, sino en los primeros días de junio. En cualquier caso, y más allá de este conflicto, del que la AFE lleva advirtiendo a la LFP con varias comunicaciones desde el mes de mayo, en el trasfondo de la negociación está la petición de una solución para el impago de salarios a los futbolistas por parte de los clubes de los que la patronal asegura no puede hacerse cargo, como pide el sindicato.