LA cuarta planta del antiguo Virgen del Camino, es decir, la planta materno-infantil del Complejo Hospitalario de Navarra era un ir y venir de pacientes, familiares y enfermeras sobre las 13.00 horas de ayer. No todos los días se recibe la visita de futbolistas de la máxima categoría y nadie quería perderse la oportunidad de saludar y conseguir el autógrafo de Ricardo, Pandiani, Juanfran, Puñal, Miguel Flaño, Camuñas o Aranda. Los futbolistas, en representación del resto de compañeros, acudieron con la intención de animar a los niños que estos días se encuentran ingresados en el Complejo y que no pueden disfrutar de las Navidades en casa. Ricardo, Juanfran o Flaño sustituyeron por un día a Melchor, Gaspar y Baltasar al visitar a los más pequeños del hospital y llevarles un poco de alegría en forma de autógrafos, fotos y, por qué no, también regalos, anticipándose así a los enviados de Oriente que llenarán de ilusión a los pequeños, y no tan pequeños, la próxima madrugada del 5 al 6 de enero. Durante algo más de una hora los futbolistas estuvieron recorriendo la planta en compañía de la directora general de Salud, Isabel Martín, y de la subdirectora de los servicios médicos centrales, María Jesús Calvo, además de la consejera de Salud, María Kutz. Un total de once niños recibieron regalos de los deportistas con diferentes productos del club como bufandas, balones, cuadernos o calendarios, además de juguetes de diferentes tipos como muñecos de acción o una jirafa desmontable. Óscar Pérez Pérez fue uno de los, por así decirlo, afortunados que pudo saludar a sus ídolos en la penúltima mañana del año. Tal y como señalaba su madre, "encontrarse ingresado en estas fechas no es nada agradable, pero siempre se agradece recibir este tipo de visitas". El pequeño de 6 años llegó a Pamplona el martes por la noche desde Carcastillo y fue intervenido el miércoles de apendicitis, una operación sencilla que no le asustó tanto como la visita de ayer. Aunque el chaval estaba contento por la llegada de los jugadores, ser el centro de atención no le gustó demasiado y recibió con una tímida sonrisa a los futbolistas que se acercaron a su habitación. "Es un niño muy extrovertido y por lo general no para de hablar. Cuando esta mañana han venido las enfermeras para avisarnos de la visita se ha puesto muy contento, pero ahora está bastante asustado con tanta gente y tanto flash", señalaba la madre de Óscar mientras inmortalizaba el momento con su pequeña cámara digital y animaba a su hijo a hablar con los presentes. Ricardo, el jugador preferido de Óscar, intentó animarle y darle sensación de cercanía. "¡Qué montón de regalos! ¿Te han gustado?", decía el guardameta esperando una respuesta del ribero, mientras que éste le correspondía con una sonrisa y le susurraba, ya que por vergüenza no quería que los demás le oyeran. Pero no todos estaban asustados como el pequeño Óscar. Las enfermeras del puesto de control de la planta no dudaron en pedir autógrafos y sacarse fotos con los jugadores. El ambiente era distendido y dio la oportunidad a los rojillos de bromear con las sanitarias, quienes no paraban de piropear a Ricardo. "El de la melenita es el más guapo", cuchicheaban algunas enfermeras mientras el guardameta les acusaba entre bromas de ser "las peores" a la hora de pedir autógrafos, ya que "todos los años insisten más que los niños ingresados". Todos los jugadores coincidieron en señalar los aspectos positivos de la visita. "En cuanto nos ven entrar en la habitación se les cambia la cara. A veces les cuesta reconocernos porque no están acostumbrados a vernos de calle, pero saben quiénes somos y les anima mucho", indicaba Ricardo después de visitar unas cuantas habitaciones. Pandiani también era de su misma opinión: "Con nuestra visita conseguimos sacarles una sonrisa. Aunque algunos se asustan al ver a tanta gente, el hecho de estar aquí ya les viene bien para darles apoyo". Tras visitar a todos los pacientes de la planta y mientras firmaba autógrafos a familiares, empleados y curiosos que se acercaron al hospital, Miguel Flaño expresó también su satisfacción ante la visita. "Desde que nos dicen en la Fundación que vamos a hacer la visita nos hace ilusión, ya que cuando venimos sentimos la alegría que reflejan los ojos de los niños al vernos", decía visiblemente satisfecho. "A veces les cuesta reconocernos y no saben muy bien quién les está firmando. Hay que tener en cuenta que no todos son aficionados al fútbol o son demasiado pequeños, pero lo que les hace realmente ilusión es ver a personas que están en equipos de Primera División", concluyó el pamplonés. A la espera de recibir el alta, Óscar y su familia consiguieron hacer más llevadero el ingreso del pequeño gracias a la visita de los futbolistas. "Este año lo acabamos en el hospital pero los Reyes Magos han venido adelantados y gracias a los jugadores de Osasuna nuestra estancia se ha animado", sentenció la madre de Óscar.