A principio de mes, Osasuna se imponía al Girona en el último y definitivo encuentro liguero, en el que los rojillos lograban la clasificación deportiva para la disputa de la próxima edición de la Conference League al finalizar el campeonato regular en séptima posición, plaza que daba el billete a participar en la mencionada competición europea. Jugadores y afición festejaron tal hito logrado, puesto que dieciséis años después la entidad podía volver a realizar viajes intercontinentales, todo ello sin saber que tres días después estallaría la noticia de que se abría una investigación a los rojillos.

El procedimiento, habitual con todos los equipos que se clasifican para disputar las competiciones de la UEFA desde 2007, fue filtrado a la prensa nacional antes de que la propia entidad tuviera constancia de tal hecho, algo que hacía sospechar una posible denuncia sobre el club rojillo. Dos inspectores –el griego Dimitrios Davakis y la turca Duygu Yasar– fueron los encargados de llevar a cabo el proceso de los navarros. El club, que en todo momento se mostró abierto a colaborar en lo que el organismo lo requiriera, envió a última del pasado miércoles 14 una defensa sólida de diez folios a los que añadió una serie de archivos adjuntos. A partir de ahí, sin previsión alguna, la entidad quedaba a la espera de conocer la resolución de los inspectores, prevista en un primer momento entre el viernes 16 y el lunes 19, pero fue aplazada y fijada para el miércoles 21.

Sin embargo, los inspectores de la UEFA solicitaron una segunda prórroga, de 48 horas, que fue concedida y que finalizaba este viernes 23. Una vez que Osasuna ha recibido a primera hora de esta tarde el informe de los inspectores de la UEFA cuyas conclusiones, desfavorables para los intereses rojillos, recomiendan la exclusión de la entidad navarra de disputar competición europea esta próxima temporada, ahora a la entidad navarra se le abre un proceso hasta el próximo viernes 30 para presentar las pertinentes alegaciones al órgano de Apelación. Después de conocer la resolución de Apelación, la última vía del club para poder jugar la Conference League es recurrir al TAS.