A Osasuna le ha costado mucho ganar fuera de casa –desde el 20 de abril no lo hacía– y la primera victoria, no podía ser de otra manera, fue emocionante, atropellada en el desarrollo final, un ejemplo también de búsqueda. Por fin llegó así el premio como visitante, pero no es la primera vez que los rojillos se salvan casi con la campana a punto de sonar, aunque hasta ahora nunca había sido lejos del hogar.

Los desconsiderados con el esfuerzo entenderán que ha sido una cuestión de suerte, pero los que valoran la determinación, la lucha hasta las últimas consecuencias, verán en los resultados de Osasuna volteados en los minutos finales, y en el descuento, una demostración de rebeldía que dignifican la actitud del grupo y el compromiso. También se debe poner sobre el tapete de las reflexiones el excelente tono físico de los jugadores, que andan con las pilas cargadas –brutal es el ejemplo de Jon Moncayola– cuando otros necesitan tomar aliento.

Osasuna hizo en Vallecas una demostración de ganas que le hizo marcar los goles definitivos en los minutos 92 y 94 (1-3). Con Víctor al mando de las operaciones en el primero y Osambela con la puntilla en el segundo. Los jóvenes, no cabe duda, le dieron un empujón final a la buena predisposición general, a la evidente determinación del grupo.

Gráfico de los 10 puntos logrados por Osasuna en los minutos finales. Notebook LM

En el caso de Víctor, también tenía el delantero el cuchillo entre los dientes en el anterior encuentro con remontada, el inmediatamente disputado una jornada antes en El Sadar frente al Oviedo (3-2). Víctor saltó como un resorte en el minuto 92 cuando el balón rebotado sobre un defensa estaba sin dueño en el área. El chaval no falló con un zapatazo imparable con todos los defensas como estatuas. –La última vez que Osasuna marcó dos goles en el tiempo de descuento para remontar y ganar fue en la temporada 2021-22, cuando Roberto Torres en el minuto 91 y David García en el 95 anotaron los dos goles de la remontada en Cádiz (2-3)–.

Esta temporada, en noviembre del año pasado, a Osasuna le dejó el Mallorca muy tocado con dos goles consecutivos, en los minutos 62 y 66 obra de Muriqi. El encuentro estaba muy desagradable pero cambió la decoración a base de centros y profusión de llegadas. En el minuto 82, Raúl García de Haro aproximó a los rojillos en el marcador con su gol, y en el minuto 92 Boyomo, en una de esas apariciones suyas en el otro lado del campo de lo más sorprendentes, hizo el tanto del empate.

Pero el primer gran subidón de la temporada se registró en la octava jornada de Liga en El Sadar en el encuentro contra el Getafe. El equipo de Bordalás, que jugó realmente bien, se puso por delante en el casillero a los 23 minutos gracias a un gol de Borja Mayoral. Osasuna empató en el descuento –en el minuto 48– por mediación de Abel Bretones y la explosión de alegría quedó reservada para el minuto 90, cuando Catena finalizó de cabeza el córner que supuso la remontada final. La gloria. La estrofa: Osasuna nunca se rinde. Son diez puntos que se han metido en el zurrón. Lo que mueve la fe.