Final de mercado tranquilo para Osasuna
El club no espera llegadas mientras se trabaja en la salida de Sheraldo Becker
El mercado invernal en Pamplona ha estado marcado por la llegada de savia nueva para el ataque y las bandas. Bajo la dirección técnica de Alessio Lisci, Osasuna ha buscado perfiles que encajen en su propuesta de juego dinámico y vertical, logrando adelantarse a otros rivales de LaLiga en operaciones clave. Ahora, con el mercado de fichajes cerca de expirar, los rojillos afrontan las últimas horas con tranquilidad, con la única operación abierta de la salida de Becker, que incluso se puede alargar a después del cierre de mercado de la Liga.
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La gran noticia del invierno ha sido el fichaje de Raúl Moro. Procedente del Ajax, el extremo catalán llega tras una inversión de 5 millones de euros. Lisci ya cuenta con él como un puñal para la banda, buscando esa chispa en el último tercio de campo que el equipo necesitaba. A él se suma la experiencia de Javi Galán, que llega desde el Atlético, para adueñarse del carril izquierdo, aportando una profundidad ofensiva que el técnico italiano considera fundamental.
Una de las decisiones más firmes de la dirección deportiva este enero ha sido respecto a Asier Osambela. A pesar del fuerte interés de varios equipos de Segunda que buscaban su cesión, el club ha rechazado tajantemente cualquier salida. La intención es que el joven mediocentro siga bajo la tutela directa de Lisci, considerándolo una pieza clave en la rotación del primer equipo en lo que queda de temporada y también que pueda reforzar a Osasuna Promesas en su delicada situación.
El debut de Raúl Moro con Osasuna, Abel Bretones, Bryan Zaragoza y la Roma
A la espera de Becker
Con el mercado europeo ya cerca de cerrarse, el nombre de Sheraldo Becker sigue sobre la mesa. El jugador no ha tenido el protagonismo esperado bajo el esquema de Lisci y, con la llegada de Raúl Moro, sus opciones de minutos se han reducido drásticamente. El propio jugador ha pedido salir y en Osasuna le han permitido que explore opciones. Aunque en España ya no se puedan inscribir jugadores, el club contempla su salida si llega una oferta satisfactoria de ligas donde la ventana de fichajes siga abierta, como Turquía, Brasil o la MLS. Esta operación permitiría a Osasuna liberar masa salarial y cerrar el invierno con un balance económico y deportivo muy saneado.
Dos años desde la salida del Chimy
Ayer se cumplieron exactamente dos años desde aquel frenético 1 de febrero de 2024 en el que el Chimy Ávila salió oficialmente de Osasuna. Tras cuatro años y medio como rojillo, marcados por sus dos graves lesiones de rodilla y sus 29 goles, el Chimy forzó su salida en el último suspiro del mercado invernal. La operación se cerró en términos que hoy, vistos con perspectiva, fueron un éxito de gestión para Braulio Vázquez. Ávila salió de Osasuna por 4 millones de euros fijos más 700.000 euros en variables (de los cuales el Betis ya ha pagado la totalidad tras cumplir el argentino sus primeros 44 partidos oficiales como verdiblanco). Además se sumó un 10% adicional de los derechos de Raúl García de Haro, que pasaron a ser propiedad total de Osasuna. También se cerró un 20% de plusvalía para los navarros en caso de una futura venta por parte del Betis, aunque no parece que vaya a existir. Dos años después, el balance en Heliópolis es agridulce.
El atacante llegó como el sustituto de carácter para Borja Iglesias, pero su paso por el esquema de Manuel Pellegrini ha estado marcado por la irregularidad. Aunque ha dejado destellos de su calidad y goles importantes en momentos puntuales (especialmente en Copa y Conference), nunca ha logrado asentarse como el titular indiscutible que fue en Pamplona. A pesar de que el Chimy sigue jugando (de hecho marcó este domingo) y formando parte de las convocatorias, el Real Betis quiere desprenderse de él.
La dirección deportiva bética, encabezada por Manu Fajardo, considera que su ciclo en Sevilla debe terminar para aliviar la masa salarial y dejar hueco a nuevos perfiles ofensivos. El delantero tumbó un acuerdo con el Almería (Segunda División) justo antes del cierre de este mercado, negándose a bajar de categoría. Sin embargo, su salida aún es posible. Dos años después, el Chimy Ávila vuelve a tener un final de mercado agitado, con su omnipresente representante seguro que copando algún canutazo sin venir a cuento y buscando el mejor destino para él, sino es que fuerza quedarse en Sevilla.
