Osasuna perdió la partida de ajedrez en Bilbao. Es raro que Alessio Lisci no acierte en el planteamiento inicial y que el rival le coma la tostada como se vio esta calurosa tarde en San Mamés. Por desgracia, Budimir, el que siempre está, no acertó con la única ocasión rojilla, en forma de penalti, y Osasuna ya mira de reojo a los resultados de abajo.
Venía avisado Osasuna. Lo dijo Lisci en la rueda de prensa previa. Había que tener especial cuidado en los primeros quince minutos. Bueno, pues en ese cuarto de hora el VAR anuló un penalti de Torró (bastante evidente ya en directo que eso no podía ser mano) y luego, en el 16, Guruzeta aprovechó un rechace de Sergio a tiro de Nico Williams para marcar el primero. Sorprendió que con la advertencia del italiano, el equipo saliese tan mal. Demasiado relajado. El gol del Athletic, además, rompió los esquemas planteados. Los rojillos ya no podían jugar atrás y esperar y necesitaban el balón. Ahí se les vieron las costuras, con Torró aislado y sin capacidad de dar salida a un balón que echó de menos a Catena. Sin este por sanción, parece complicado de entender la ausencia de Iker en el once para poder dar cierto enganche con Aimar y Víctor.
El extremo, poco abastecido, sacó petróleo en la primera parte de las pocas que le llegaron, aunque sus acciones no acabaron ni en ocasiones de peligro. Osasuna ofreció durante esta primera parte una imagen de bastante impotencia y dio la sensación, y eso sí que es raro esta temporada, que Lisci perdía la batalla táctica desde el inicio con Valverde. Raro porque el italiano lo suele llevar todo al dedillo al principio y porque lo que pasó él ya lo había avisado públicamente, por lo que entendemos que internamente también. Budimir persiguió fantasmas durante toda la primera mitad.
Justo al comenzar la segunda, y cuando parecía que los problemas seguían siendo los mismos, Budimir recogió una jugada embarullada para que su chilena se fuese fuera por poco. Pero la cuestión no estaba ahí. Si no que el VAR llamó a García Verdura para ver un penalti de Yeray en el remate previo de Boyomo. Claro. Penalti. Pero el discutido Simón aguantó al croata y el ariete no atinó con el lado. Parada y a seguir. Segundo penalti fallado por Budimir esta temporada.
Lo sorprendente es que el equipo, aunque despertó con alguna jugada ensayada, no sufrió modificaciones hasta el minuto 70. Y todo invitaba a pensar que en el medio campo de Osasuna hacía falta uno o dos cambios (o hasta tres). Después Budimir se sacó un remate tremendo de cabeza pero Simón sacó una parada igual de espectacular.
Y de esta manera Osasuna comienza a despedirse de las opciones europeas y lo que es peor, no se queda en tierra de nadie. Por abajo todos suman y a los rojillos les faltan entre tres y cuatro puntos para certificar la salvación. Que lleguen pronto y que mayo sea, como algunos últimos, con poca chicha.