Cara y cruz. La alegría desbordante del Pamplona contrastaba sobre el césped de Beitikuntzea con la tristeza y las lágrimas del Izarra, que veía escapar la oportunidad de regresar a la 2ª RFEF, donde compitió una década seguida hasta el año pasado.
Miguel Ángel Sierra, el técnico que ha obrado el milagro para los de Lizasoain, reconocía que el pase a la final estatal supone “una recompensa y una alegría muy grande para todos”. “Ahora ya vamos a por todas. Es el último paso. A ver si podemos dejar al club en la 2ª RFEF”, deseaba.
Nada más concluir el partido, y cuestionado sobre qué se le pasaba por la cabeza en ese momento, Sierra contestaba: “Estoy pensando a ver si me voy a Murcia y puedo ver a los rivales, porque no me los conozco”. Se mostraba “muy contento por el triunfo”, si bien no se esperaba “una victoria tan amplia”. “Yo pensaba que iba a ser un partido muy igualado, pero la verdad es que los chicos han estado muy bien”, valoraba.
En el banquillo del Izarra, Julen Etxebeste no podía evitar las lágrimas tras la derrota y la eliminación. “Estamos tristes, tanto el vestuario como yo. Nos ha costado ejecutar el plan que teníamos establecido y ellos lo han hecho muy bien”, relataba. Asimismo, analizaba: “En la primera parte han conseguido mucha ventaja, luego lo hemos intentado solucionar. Nos hemos recompuesto con un gol y hemos tenido un par de posibilidades, pero tampoco han entrado. A partir de ahí, teníamos que correr más riesgos, el Pamplona los ha aprovechado y se ha cerrado el partido”. A partir de ahora es momento de “descansar, desconectar y más adelante volver a intentarlo”, finalizaba Etxebeste.
La cara de la felicidad la representaba muy bien Sergio Amadoz, capitán del Pamplona. “Es un orgullo tremendo lo que ha hecho un equipo como este, en el que somos chavales humildes que llevamos todo el año trabajado. Ahora, a Murcia. Salga o no salga, vamos a intentarlo hasta el final, porque si no, no vamos”.
El capitán del Izarra, Eneko Martínez, era la imagen de la tristeza. “Nos han pasado por encima. No hemos sabido contrarrestar su salida de balón. En la segunda parte, el equipo ha tenido bastantes ocasiones como para engancharse un poco, pero el cuarto gol nos ha matado. Es una pena. Felicitar al Pamplona, porque es claro merecedor. Ojalá consigan el ascenso. Me gustaría y me daría mucha alegría. Ahora, a pensar en el año que viene, que lo volveremos a intentar”.