Las posturas entre José Bordalás y el Getafe para negociar su renovación están alejadas y eso hace que haya aparecido en el radar para ser el nuevo entrenador de Osasuna, tal y como ha desvelado en Radio Marca el periodista Matteo Moretto, experto en el mercado de fichajes, que ha deslizado que el preparador alicantino "puede ser una opción" para ser el nuevo inquilino del banquillo rojillo, libre tras la salida de Alessio Lisci.

La opción de Bordalás irrumpe en un momento en el que se ha conocido que Carles Martínez, técnico objeto de deseo por la dirección deportiva rojilla, se haya comprometido con el Bayer Leverkusen. El preparador catalán, libre tras salir del Toulouse francés, también estaba en las agendas del Rayo Vallecano, que parece estar próximo a cerrar al exrojillo Jagoba Arrasate, y el Girona, pero el descenso a Segunda División del conjunto gironí le ponía como segunda opción, y perfiles como el de García Pimienta ya empiezan a sonar por Montilivi.

Carles Martínez Novell. IMAGO/FEP

Con Carles Martínez fuera del casting de Braulio Vázquez, Osasuna tendrá que mirar hacia otro lado, algo que el director deportivo del conjunto navarro está haciendo esta semana, en la que está acumulando muchos kilómetros para entrevistarse con otros aspirantes al banquillo del que hace ya semana y media fue despedido Alessio Lisci. Ahora, José Bordalás, una institución en Getafe, no está logrando cerrar su posible renovación con la entidad azulona. El alicantino, que metió al equipo en Conference League en el mismo partido en el que Osasuna se salvó de caer a Segunda División, ha sido nombrado incluso hijo predilecto del municipio getafense recientemente.

Celestini, en la recámara de Ángel Torres

En otro orden de cosas, Bordalás ya dejó señales de estar desgastado. "Esta temporada estoy pasando por cosas que no se las deseo a nadie", expresó en una rueda de prensa. Declaraciones, a principios del mes de enero, que hicieron saltar las alarmas en la entidad madrileña. De hecho, el presidente, Ángel Torres, movió ficha y, sabedor de que el vínculo con el preparador alicantino expiraba el 30 de junio, buscó una alternativa para el banquillo. Y ésta, la encontró en casa. Celestini, según citan informaciones que siguen al Getafe, puede ser el relevo.

La segunda vez que Bordalás es vinculado a Osasuna

La de este verano no es la primera vez que Bordalás suena para ocupar el banquillo rojillo. En 2014, Osasuna buscaba un timón firme, alguien que entendiera la crudeza de la Segunda División como un idioma propio. En ese horizonte apareció el nombre de José Bordalás, un entrenador forjado en la trinchera, amante del orden férreo y del sudor como doctrina. Era un momento crítico, con la Junta Gestora intentando gobernar un club al que cada día le salía un problema mayor que el anterior.

Osasuna le ofrecía un banquillo con historia; Bordalás traía consigo la promesa de una competitividad innegociable. Ha pasado más de una década, pero la historia sigue fresca en la memoria de Osasuna.

Hubo contactos, propuestas y un interés real por incorporar a Bordalás al banquillo de El Sadar. Sin embargo, el proyecto quedó atrapado en los detalles. El Alcorcón, equipo al que Bordalás dirigía en aquel momento, se negó a liberarlo sin una compensación económica, y Osasuna, fiel a su política de prudencia financiera, no estuvo dispuesto a asumir ese coste. Finalmente, Jan Urban fue el entrenador que cogió las riendas de un equipo que se salvó de manera agónica en Sabadell.