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Osasuna niega cualquier tipo de implicación en apuestas

El club confirma que contrató un seguro por si se descendía, algo habitual en estos casos, que la Liga estaba al corriente y se desliga de cualquier operación posterior de la aseguradora

Osasuna niega cualquier tipo de implicación en apuestasJavier Bergasa

El Club Atlético Osasuna se ha visto envuelto en las últimas horas en una nueva polémica. Desde Estados Unidos se apuntaba a que el club había apostado un millón a que bajaba a Segunda para paliar un posible descenso. Esto ha dejado sorprendido al club, que niega cualquier tipo de apuesta y afirma que solo contrató un seguro por 1.2 millones, una práctica habitual de la cual la Liga estaba informada y otros clubes también llevaron a cabo, para reducir los daños económicos que hubiese supuesto la pérdida de categoría.

Osasuna tiene previsto en las próximas horas informar a sus socios ante el revuelo que se ha generado en redes sociales tras la información de Semafor.com en la que apuntaba a que el propio club realizó una apuesta contra sí mismo de un millón de euros por si bajaba en Kalshi, un "mercado predictivo" (un estilo a casa de apuestas donde se permite apostar grandes sumas de dinero) que es ilegal en España.

El club rojillo juega cualquier tipo de vinculación. Afirma que contrató un seguro con Howden, una aseguradora muy habitual en el mundo del fútbol, en un movimiento repetido por otras entidades deportivas. De hecho les consta que no fueron el único club. La Liga está al corriente y la operación se hubiera desvelado en la presentación de cuentas, dicen, en la próxima asamblea, ya que tiene un impacto en el balance (Osasuna no descendió así que perdió ese seguro). "Lo que hiciese la aseguradora después con el dinero no es asunto de Osasuna", afirman desde el club rojillo.

Lo único que preocupa en la entidad es que su imagen se vea dañada al estar vinculada a una situación escabrosa de la que "no tienen nada que ver".

Howden, Game Point Capital, Greenlight y Kalshi

Semafor, la web que ha destapado el caso, apunta que el equipo de laLiga implicado en este caso, cuyo nombre no especifica expresamente, "perdió su último partido de la temporada por 1-0, pero lo hizo por un margen lo suficientemente reducido como para conservar su plaza en La Liga (Osasuna cayó en Getafe por este mismo resultado). Gracias a ello evitó el impacto económico que habría supuesto perder la categoría".

Más allá del resultado deportivo, la operación ha llamado la atención por lo que representa para el futuro de los mercados de predicción. Según personas conocedoras de la transacción consultadas por Semafor, el caso muestra cómo estas plataformas están comenzando a trascender el ámbito de las apuestas especulativas para convertirse en "herramientas de gestión del riesgo con aplicaciones potenciales en sectores financieros tradicionales".

En el lado opuesto de la operación se encontraba la firma Susquehanna, de acuerdo con fuentes familiarizadas con el acuerdo. La compañía asegura haber sido la primera firma cuantitativa de negociación financiera en crear una mesa especializada exclusivamente en mercados de predicción. Las mismas fuentes señalan que la operación le reportó "más de un millón de dólares en beneficios". La empresa no respondió a las solicitudes de comentarios realizadas sobre el caso.

La estructura de la operación recuerda a los mecanismos habituales de Wall Street. Entre los participantes figuraban intermediarios, aseguradoras, corredores y creadores de mercado, actores habituales en el sistema financiero tradicional.

"Para diseñar la cobertura, el club recurrió a Game Point Capital, una empresa especializada en ayudar a equipos deportivos profesionales y universitarios a protegerse frente a riesgos económicos derivados tanto de resultados deportivos extraordinariamente positivos como negativos. Entre los ejemplos que maneja la firma figuran los costes adicionales asociados a primas para entrenadores por clasificaciones a fases finales o las pérdidas derivadas de no alcanzar determinados objetivos deportivos", expone Semafor.

Habitualmente, Game Point Capital equilibra estos riesgos mediante pólizas de seguro suscritas por entidades como Lloyd’s de Londres. Sin embargo, la compañía está explorando cada vez más el uso de mercados de predicción como Kalshi para gestionar este tipo de exposiciones.

“Queríamos comprobar cómo responderían los mercados de predicción y nos pareció un buen caso de prueba, con un resultado de gran magnitud y claramente binario”, explicó el consejero delegado de la firma, Will Hall, en declaraciones recogidas por Semafor.

Para completar la operación, Game Point Capital acudió a Greenlight Commodities, una empresa especializada originalmente en créditos de energía renovable que ha ampliado su actividad para actuar como intermediaria entre instituciones y plataformas de mercados de predicción. Greenlight ya había protagonizado anteriormente otra operación destacada en Kalshi. En abril gestionó la primera transacción en bloque realizada en la plataforma, una apuesta de seis cifras relacionada con el precio final de una subasta de derechos de emisión de carbono en California.

El caso que implica a Osasuna se produce "en un momento de creciente actividad en este tipo de mercados". Durante los últimos días también se han conocido otras operaciones relevantes, entre ellas una apuesta de 10 millones de dólares relacionada con la evolución de la legislación sobre criptomonedas y otra realizada por el propietario de un bar de Manhattan para cubrir el coste de una promoción de bebidas gratuitas vinculada a un partido de los New York Knicks.

Los defensores de este modelo consideran que el verdadero valor de plataformas como Kalshi o Polymarket reside precisamente en su capacidad para conectar a instituciones que necesitan gestionar riesgos concretos con inversores dispuestos a asumirlos. Hasta ahora, uno de los principales obstáculos era la falta de liquidez suficiente para absorber operaciones de gran tamaño, aunque la entrada de firmas especializadas parece estar contribuyendo a resolver esa limitación.

El caso situaría a la entidad navarra en el centro de un ejemplo pionero de gestión del riesgo financiero en el fútbol profesional, con innegables aristas y necesarias explicaciones a socios y socias. La operación no habría tenido como objetivo influir en el resultado deportivo, sino "proteger al club frente al enorme impacto económico que habría supuesto un descenso a Segunda División", pero destaparía el creciente uso de los mercados de predicción como herramientas de cobertura por parte de organizaciones deportivas y empresas, una polémica práctica todavía poco extendida pero que algunos actores financieros consideran llamada a ganar relevancia en los próximos años.