Quién le iba a decir a aquella adolescente tímida y aparentemente despistada que entró en Operación Triunfo 2017 que acabaría pisando la alfombra roja del Festival de Cannes de la mano de Pedro Almodóvar. Y, sin embargo, aquí está Amaia Romero: convertida en una de las artistas con mayor personalidad de su generación y protagonizando uno de esos ascensos silenciosos que terminan siendo mucho más sólidos que cualquier fenómeno viral.

La cantante pamplonesa forma parte del elenco y además aporta su voz interpretando 'Las simples cosas', canción popularizada años atrás por Chavela Vargas. Aunque todo sea dicho: su participación en el filme entra un poco “a calzador”, el resultado ha encantado a todo el mundo. Porque Amaia tiene algo muy difícil de explicar, pero tremendamente fácil de sentir: autenticidad.

Imagen de archivo de una interpretación de Amaia Romero EP

Y así, sin hacer ruido, Amaia emocionó en Cannes interpretando 'Volver'. Pero también llamó la atención su imagen sobre la alfombra roja. Apareció con un vestido midi firmado por Vivienne Westwood y joyas de Tous, protagonizando uno de los looks más juveniles, frescos y rompedoramente despreocupados de esta edición del festival. Sin artificios imposibles ni exceso de pose, la navarra volvió a demostrar que se puede derrochar estilo sin dejar de parecer una persona normal. Y quizá esa sea precisamente la clave de su éxito.

Un talento brutal

Porque Amaia Romero nunca ha necesitado convertirse en personaje para brillar. Desde aquella niña de apenas once años que apareció en 'Cántame una canción' hasta su victoria en OT 2017, la cantante siempre ha transmitido una mezcla extraña y magnética de talento brutal, naturalidad y fragilidad encantadora. Después llegaron tres discos, su consolidación como una artista respetada y proyectos como 'La Mesías', de los Javis, donde confirmó también sus cualidades interpretativas.

Y ahora Almodóvar. Y ese extraño vértigo de ver cómo una artista que parecía destinada a fenómeno televisivo termina convertida en una figura cultural muchísimo más compleja e interesante. Mientras tanto, lejos del ruido mediático, continúa construyendo una carrera sólida, elegante y profundamente personal.