Con el cambio de mes y la apertura del mercado de verano, Osasuna entra de lleno en la planificación de la temporada 2026/2027 bajo una sombra que inquieta a la dirección deportiva: un bloque de seis futbolistas de la estructura de Luis Miguel Ramis ha entrado en su último año de contrato.
Si Braulio Vázquez no lo remedia antes del próximo 1 de enero de 2027, todos ellos serán libres por ley para negociar gratis con cualquier club. Gestionar este escenario de incertidumbre contractual —entre la veteranía que busca su último contrato y futbolistas que necesitan reivindicarse— será uno de los grandes retos informativos del curso en clave rojilla.
Ante Budimir
El delantero internacional croata sigue siendo la máxima referencia ofensiva y el jugador franquicia del equipo. A pesar de adentrarse en el tramo final de su carrera y cumplir su contrato en 2027, el Cisne de Zenica mantiene un estatus indiscutible. Su peso en el vestuario, su profesionalidad extrema y su capacidad de intimidación en el área obligarán a Osasuna a manejar con mimo su situación. Pese a su edad (cerca de los 35), esta temporada ha marcado 17 goles por lo que habrá que ir valorando durante la campaña las posibilidades por ambas partes de que siga al menos una campaña más.
Lucas Torró
El centrocampista sigue siendo indispensable para todos los entrenadores. Habrá que ver cómo encaja con Ramis, quien ya le entrenó en la cantera del Real Madrid, pero es cierto que ha despertado dudas esta última temporada. Tampoco está claro qué va a ocurrir con él. Cumple 32 años, pero sigue siendo un seguro en duelos aéreos, pero esta temporada con balón ha tenido problemas. Además llega Iker Muñoz apretando cada vez más.
Rubén García
Uno de los capitanes sin brazalete y de los futbolistas más queridos por la grada de El Sadar. Su polivalencia para actuar tanto en banda como por dentro ofrece a Ramis un comodín de plenas garantías competitivas. A sus 32 años, Rubén García encara esta campaña con el objetivo de demostrar que su fútbol y su ascendencia dentro del grupo siguen siendo necesarios para el crecimiento de la plantilla. Su continuidad dependerá en gran medida de su rol deportivo en los próximos meses.
Moi Gómez
Su capacidad técnica para esconder el balón, dar continuidad a la posesión y asociarse en tres cuartos de campo lo convierte en un perfil interesante, pero en Osasuna entienden que su situación en la escala salarial del equipo (de las más altas) le complica profundamente su continuidad. Incluso se valora que si este verano llega algo que sea del gusto del jugador y del club pueda salir este misma ventana de fichajes.
Aitor Fernández
La portería de Osasuna ha vivido de una competencia interna feroz y sana durante las últimas campañas, y Aitor ha sido el gran responsable de que Sergio Herrera nunca se relajara. El guardameta de Mondragón aporta una solvencia, veteranía y juego de pies impecables cada vez que le toca vestirse de corto. Con su contrato expirando en 2027, el club debe decidir si prolonga esta fórmula de absoluta tranquilidad bajo palos o si abre paso definitivo a los porteros que empujan con fuerza desde el Promesas.
Iker Benito
El extremo que también puede actuar de lateral, afronta una temporada clave tras recuperarse en tiempo récord de una lesión de cruzado que le paró en el momento que estaba haciéndose un hueco en el once titular. Para él, esta temporada es un examen diario con el cronómetro en marcha: ganarse la renovación sobre el verde.