pamplona - El rock de los años 50, 60 y 70 sigue más vivo que nunca y cada viernes por la tarde las guitarras, el bajo, el teclado y la batería del grupo Anakos Huesos lo demuestran en su ensayo semanal.

Este grupo, formado por José Antonio Huarte, Miguel Cenoz y Fernando Vega, los tres de 70 años, y Pedro Larreta y Gerardo Mayo, ambos de 66 años, ya lleva haciéndonos vibrar con su rock desde hace 12 años.

Y es que hace 12 años, en un festival en el que se le hizo un homenaje al fallecido Eduardo Medina, José Antonio Huarte, procedente del grupo Anakos, y Miguel Cenoz, de Huesos, decidieron unirse junto con otros tres compañeros músicos y tomar el nombre conjunto de Anakos Huesos.

Todos ellos han sido miembros de algún grupo musical, pero no se han ganado la vida con la música, aunque siempre ha sido su pasión. “Nosotros nos conocemos de la música, de diferentes grupos, siempre hemos tenido relación”, aclara Larreta.

Así, estos rockeros tocan el rock más representativo de los años 50, 60 y 70, aunque Huarte explica que versionan los temas y que “a veces no se parecen nada al original, le ponemos nuestro estilo y nuestra armonización, no por no saber, sino por darle otra sonoridad”. Entre las más de 70 canciones que tocan figuran por ejemplo temas como Capri c’est fini, Safisfaction, Momentos, Quiero que me quieras o Twist again.

su público Ya han hecho varios conciertos con una gran acogida del público y sus oyentes siempre les suelen pedir la última . “En todos los sitios a los que hemos ido la gente nos pide que toquemos más, después de dos horas de concierto”, sentencia Huarte.

Les sorprende que la gente joven que acude a sus conciertos no conozca los temas de aquella época pero se alegran de que al escucharlos le gusten. “Aquella época fue gloriosa, una etapa de romper con todo lo establecido en el mundo de la orquestación y de los grupos”, esclarece Huarte.

Además, el grupo relata que “en Pamplona, para ser una capital pequeña, en esos años había muchos grupos y de muy buena calidad musical comparados con los demás conjuntos nacionales. Íbamos a tocar a algunas comunidades limítrofes y quedábamos genial”.

Ahora tienen muchos seguidores pero muy diferentes a los que les aclamaban cuando eran jóvenes, más maduros. “Nosotros teníamos muchas fans, y cuando íbamos a tocar a los pueblos algunas cuadrillas de chavales nos tenían muchos celos. Yo tocaba el acordeón (ahora es el batería de Anakos Huesos) pero una música diferente y allí solo se escuchaban rancheras y jotas. Así que en el concierto yo con mi melena cogía el acordeón y tocaba un vals, una jota... Y se quedaban cortados”, explica el batería.

Asimismo, Larreta especifica que “antes en los conciertos íbamos con traje pero con el pelo largo”, sin embargo ahora visten cada uno como quieren aunque cuentan que les gustaría ir vestidos en conjunto. Con respecto a la moda, Huarte puntualiza que “la música era un motivo para expresarte a nivel de vestir”, y Cenoz puntualiza que “era mucho más bonita antes que ahora”.

El estilo de los conciertos ha cambiado mucho a lo largo de los años y desde el grupo aprecian que “antes en las actuaciones dominaba la música, ahora el espectáculo. A la gente le entra por los ojos en vez de por los oídos y llevan todas las bases sobregrabadas, es muy frío”. En cambio, aseguran que ellos tocan en directo y que nunca tocan igual “depende del ambiente. La gente buena toca sin playback y suena genial”.

Además, Cenoz relata que “antes en la música había personalidad, hoy es todo muy frío, todo de estudio, enlatado... No se puede comparar a la música de antes”.

Todos coinciden en que disfrutan con la música “porque hacemos música en directo. Vamos porque nos apetece y tocamos lo que queremos”.

Siempre ha existido la imagen de que los músicos ligan más que cualquier otra profesión y estos intérpretes desmienten esta leyenda y puntualizan que depende del carácter de cada uno. “En el grupo, si éramos siete, los que ligábamos éramos dos porque los demás eran unos parados. La música te ayuda pero hay que tener gracia, el ligar va en la persona. Yo sin ser músico también ligaba todo lo que quería y más”, relata Cenoz.

Así, con esta actitud tan joven y rockanrollera, este grupo dará su próximo concierto el día 28 de agosto en San Agustín y el 19 de septiembre, aunque aún por confirmar, en el Amaya.