Pamplona - El Ayuntamiento de Pamplona se ha reunido con la propiedad, la empresa Saide, para conocer en detalle las razones del reciente cierre de los cines Carlos III, en pleno centro de la ciudad. A la reunión, que tuvo lugar el pasado miércoles, acudió el alcalde Joseba Asiron así como otros representantes del Consistorio, y Alberto Zozaya, gerente de la empresa Saide.

El Ayuntamiento solicitó el encuentro, ante la preocupación manifestada entre los pamploneses por el cierre de la última sala que quedaba en el centro de la ciudad. Por parte de Saide se les informó que esta clausura ha sido muy meditada, y ha venido motivada por la situación generalizada que sufre el sector, y el descenso continuado de espectadores en las salas, y ante la pregunta de si podría reconducirse la situación, se les confirmó que el cierre es definitivo. Fuentes consultadas por este periódico de la empresa Saide confirmaron que, sobre el futuro de los locales de la calle San Ignacio, no hay una decisión tomada, aunque ha habido ofertas para la instalación de otros negocios, dada la ubicación estratégica y la superficie de los locales. Como se sabe, ya en los antiguos cines Iturrama, cerrados durante años, se abrió el año pasado un gran supermercado, aunque desde Saide no confirmaron todavía ninguna posibilidad, ni tampoco la de destinar el edificio a viviendas.

Respecto a la situación de las salas de cine en la ciudad, desde Saide se comunicó al alcalde que se está valorando la posibilidad de reabrir los cines Olite, cerrados hace dos años, si llegan a un acuerdo con alguna empresa del sector interesada.