El CPEIP Nicasio Landa, ubicado en el barrio de Etxabakoitz, cuenta desde este mes de enero con una nueva rampa de acceso al edificio, que permite mejorar la accesibilidad y eliminar barreras arquitectónicas. El Ayuntamiento de Pamplona ha invertido un total de 45.421,44 euros en la realización de estos trabajos, que se han desarrollado a lo largo de los dos últimos meses. Las obras se han centrado en la puerta ubicada en el ala este del edificio.
El colegio Nicasio Landa, construido en 1971, cuenta en la actualidad con dos accesos. Uno de ellos, ubicado en el ala oeste, disponía de escaleras y rampa, mientras que el otro era una rampa escalonada, que condicionaba el acceso de personas con movilidad reducida, así como del alumnado de Educación Infantil. El acceso en el que se ha intervenido es la entrada principal desde el patio al edificio y el acceso habitual a todas las instalaciones del centro. Desde el Consistorio, se vio la necesidad de reformular este acceso, para adecuarlo a la normativa vigente y garantizar la seguridad de uso y accesibilidad del mismo para todas las personas. Para ello, se ha realizado la reforma del espacio, construyendo una rampa a un lado y, al otro, unos escalones seguros, con barandilla y pasamos.
Aunque la obra no ha afectado al forjado del edificio, sí se ha procedido a picar el recubrimiento en mal estado y aplicar nuevo mortero de reparación en toda la zona, desde el solado hasta las columnas exteriores y vigas. Tanto para la rampa como para los escalones, se ha utilizado baldosa cerámica, colocada sobre una nueva capa de hormigón. Aunque el modelo de baldosa es el mismo en toda la actuación, sí se ha jugado con diferentes resistencias al deslizamiento, según las zonas.
El acceso este del colegio presenta unas condiciones particulares, ya que la entrada al edificio se realiza a través de un anexo enrejado, que hace las veces de patio cubierto y pequeño frontón, ubicado en los bajos del edificio, al que se orienta el despacho de conserjería. Tanto la nueva rampa como los escalones permiten salvar la diferencia de nivel desde el patio cubierto hasta la primera planta de aulas del centro educativo, respetando el espacio del frontón y juego cubierto.