El concejal delegado de Acción Social del Ayuntamiento de Pamplona, Txema Mauleón, ha confirmado que, por el momento, no hay novedades relevantes en torno al derribo de la antigua ikastola Jaso. Según explicó en rueda de prensa, el proceso continúa pendiente de una resolución judicial que podría determinar un eventual desalojo en el futuro.

"No tenemos novedades reseñables en estos momentos", afirmó Mauleón, aunque subrayó que el área de Acción Social ya se está preparando para atender "al máximo de personas que requieran atención social en ese momento", en caso de que se materialice el desalojo.

El concejal destacó que la atención a personas en situación de sinhogarismo es "un trabajo permanente". Actualmente, el Ayuntamiento cuenta con 155 plazas fijas durante todo el año, cifra que puede superar las 200 en episodios de temperaturas extremas. Según Mauleón, el acceso a estas plazas se realiza "en la medida en que vamos disponiendo de plazas libres en los diferentes programas", incluyendo a personas que pernoctan en Jaso, Aranzadi y otros puntos de la ciudad.

En cuanto al contacto con el vecindario de Etxabakoitz, Mauleón indicó que la comunicación es constante. "No solo el área de Acción Social, sino el Ayuntamiento en su conjunto, hemos tenido varias reuniones con el vecindario", explicó. Además, señaló la colaboración continua con entidades sociales que apoyan a las personas en situación de vulnerabilidad en su día a día, y con la unidad de barrio de Etxabakoitz, que participa activamente en programas de inclusión social.

Respecto a futuras reuniones públicas, el concejal señaló que no hay encuentros calendarizados en este momento, aunque recordó que se mantienen reuniones habituales tanto con vecinos como con entidades del tejido social: "Tuvimos hace no mucho una reunión pública en el barrio, y en lo que es el tejido social tenemos reuniones permanentes, tanto desde la dirección como desde la unidad de barrio, que está muy implicada", concluyó. El Ayuntamiento de Pamplona, por tanto, mantiene su estrategia de atención y acompañamiento social, mientras la situación de la ikastola Jaso permanece a la espera de decisiones judiciales, con un "compromiso claro" de priorizar la protección de las personas más vulnerables de la ciudad.