Gaizka Carregal presenta su candidatura al Mundial
El delantero de Galdakao supera al pegador Ekhi Irribarria en la final de mano individual del Torneo Euskal Herritik Mundura, preparatorio para el Campeonato del Mundo de Argentina
Una roca. Gaizka Carregal presenta su candidatura a disputar el Mundial de Argentina con Euskal Selekzioa después de superar este domingo en la final del Torneo Euskal Herritik Mundura, preparatorio para el Campeonato del Mundo de la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) de octubre, a Ekhi Irribarria en el frontón Beloki de Zumarraga con una versión consistente, sólida y muy acertada, con la que demostró su nivel ante un adversario de mayor pegada.
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El delantero de Galdakao ha ganado todos sus encuentros y ha mostrado razones de sobra a los seleccionadores para estar en la cita de Buenos Aires. En la Liga de Naciones, por ejemplo, fue suplente de Eñaut Lizeaga. Ahora el problema lo tiene el técnico Iraitz Olaetxea.
El plan
El puntillero vizcaino bordó el plan que traía estudiado de casa: alargar el partido, asumir una final dura, llena de ritmo, con un peaje que moldeara el músculo de su contrincante –se cruzaron 282 pelotazos en 40 minutos de juego–. Carregal, competitivo hasta la médula, acertó además con el saque y supo terminar cerca del frontis con finura en la zurda.
En definitiva, una actuación completa en la que sobresalió en el apartado físico, donde fue superior a Irribarria, sobre todo en el segundo joko, en el que el aramarra vivió un calvario, asaeteado por las dudas tras la remontada en el primero.
Resistencia
Y es que el guipuzcoano llegó a iniciar la contienda con un 4-0 favorable. Sin embargo, el manista vizcaino se agarró a la cancha para no perder el hilo. Pronto acertó con el primer disparo y comprimió el resultado. El primer empate fue en el cartón siete. Después, Carregal despegó: remate, potencia y poderío. Consiguió un 8-10 en un parpadeo.
En el segundo joko, mientras tanto, no hubo color. Monólogo. 0-9 para empezar a hablar. Irribarria, superado, maquilló el resultado con tres tantos. El 2-9 y el 3-9 fueron dos preciosos dos paredes. Un error de Irribarria en una volea defensiva zanjó la final.