cádiz. Ayer fue más lejos y puso el ejemplo de la Constitución de Cádiz de 1812 (conocida como la Pepa, por ser promulgada el día de San José) como enseña de que "en tiempos de crisis, no hay que tener miedo a hacer reformas", sino "la valentía" de llevarlas a cabo, en favor del bienestar de los ciudadanos, frente al "inmovilismo y la resignación".

Ante las más de 300 personalidades asistentes a la ceremonia conmemorativa del bicentenario de aquella Carta Magna, entre ellos el rey y las máximas autoridades de los tres poderes del Estado, Rajoy afirmó que, gracias a la decisión de los constitucionalistas de 1812, "la reforma trajo el cambio" y "hoy como entonces, el cambio es la reforma".

"Precisamente en momentos como los actuales para la nación", cuando "el presente se vive con inquietud por millones de españoles, más que nunca el Gobierno y todas las instituciones del Estado estamos llamados a redoblar los esfuerzos para crear condiciones" que permitan que "el bienestar llegue a todos los ciudadanos", proclamó el jefe del Ejecutivo.

"Cuando la pesadumbre atenaza la vida de la nación, los españoles siempre hemos sabido reaccionar con admirable fortaleza y determinación, apartando nuestras diferencias", señaló Rajoy en sus palabras de homenaje a la Constitución de 1812, que ha definido como "una de las grandes aportaciones españolas a la historia de la libertad".

Al rendir tributo a la Pepa, también ha destacado la vigencia de la monarquía constitucional, "hoy más viva que nunca", y del "sentido de pertenencia a la nación basado en el patriotismo liberal, la virtud cívica y la unidad nacional", unos sentimientos que ha animado a asumir "sin complejo alguno".

Asimismo, defendió el pensamiento que recibió entonces el nombre de "liberal", que dio lugar a un "movimiento político de ahora en adelante europeo y universal", que supone "una exigencia universal" y es "el mejor fundamento de la democracia, la tolerancia y la pluralidad".

El presidente del Gobierno y el rey, animaron a aprender del ejemplo de unidad y valentía que ofrecieron los padres de la Constitución de Cádiz para afrontar la actual crisis económica. Ambos alentaron así a revivir el espíritu que, en tiempos más difíciles aún que los actuales, llevó a Cádiz a ser la cuna de las libertades.

En sus palabras de clausura del acto conmemorativo, don Juan Carlos llamó a reeditar el "espíritu de concordia", la "responsabilidad política" y el "compromiso cívico" de las Cortes de Cádiz para afrontar las "serias dificultades" que atraviesa España y seguir avanzando a favor de "la unidad, la libertad y el bienestar de todos los españoles".

"Ante la adversidad, el pueblo español supo aportar lo mejor de sí mismo y transformar una realidad difícil en una fecunda tarea", recordó el jefe del Estado, quien destacó la importancia de la Constitución de 1812 como "referente esencial de la unidad, la soberanía y la libertad" de los españoles, que "benefició a España, a Iberoamérica y también al resto de Europa".

"Es justo reconocer a quienes, en medio de grandes dificultades, afrontaron la responsabilidad política y culminaron una formidable empresa de superación nacional", reflexionó el rey, quien resaltó asimismo la tarea colectiva con la que los españoles forjaron el actual Estado de Derecho en torno a la Constitución de 1978, "con firme espíritu de concordia, solidaridad y unidad".