Lleva cerrado desde este domingo, según confirman desde el Ayuntamiento de Pamplona, y precintado por la Policía Municipal. El establecimiento Bar Bearán & Rooms, en la calle San Nicolás 23-25, ha sido clausurado por el Ayuntamiento, después de que la propiedad “no atendiera”, argumenta el Consistorio, la última notificación del área de Urbanismo municipal del pasado 10 de marzo, en la que se “ordenaba el cese de la actividad de Bar y Hostal, desarrollada en la c/ San Nicolás 23-25”, por no contar “con la licencia de actividad clasificada, al estar en tramitación la licencia de obras y actividad clasificada para adecuación y reforma de hostal”. Se señalaba entonces que el cese de la actividad tenía que hacerse efectiva “dentro del plazo de 72 horas desde la notificación de la misma” (“en este plazo deben retirar el género que pueda ser perecedero”, se les recomendaba), “asumiendo en caso contrario las consecuencias de su inactividad”, es decir “se dispondrá por la Administración al cierre y clausura de las instalaciones”.

Imagen del bar restaurante Bearán con hostal en las plantas superiores. Javier Bergasa

Dicha orden de cierre se comunicó en marzo sin efecto, por lo que el domingo la Policía Municipal procedió a clausurar el establecimiento, lo que ha generado gran expectación, dado el precinto que cuelga en la puerta.

Ahora es el precinto del local, pero la resolución de cierre advertía que el incumplimiento puede ser calificado “como una infracción administrativa grave” con sanción “de 30.001 a 75.000 euros”; la “clausura temporal, total o parcial”, por “un periodo máximo de un año” o la “inhabilitación para el ejercicio de la actividad por periodo máximo de un año”. También la “revocación de la licencia o suspensión de la misma por un periodo máximo de un año”.

El Ayuntamiento "ordenó paralizar las obras" en 2025

La clausura del establecimiento, según se recoge en la resolución, ha tenido lugar tras varios requerimientos realizados a la propiedad, el último, en febrero, y tras desestimarse las alegaciones realizadas por el propietario.

En 2024, la propiedad del Bearán Bar & Rooms SL ya solicitó licencia de obras y actividad clasificada para “adecuación y reforma de hostal”, con objeto de unir el bar restaurante con el hostal de 24 habitaciones superior. La modificación propuesta suponía ampliaciones de la actividad de hostal y, asimismo, de la de bar, “sustanciales”, por lo que requerían la modificación de la licencia de actividad clasificada de ambas. Pues bien, el propietario, siempre según el Ayuntamiento, presentó la solicitud de modificación sustancial con el proyecto técnico, pero "no ha recibido" aún del Ayuntamiento la licencia de actividad clasificada, ni ha cumplido con los trámites posteriores (hasta 7) que se recogen en el Decreto Foral que regula estos trámites. “El expediente se encuentra en el punto 2 de la tramitación”, dice el Ayuntamiento, mientras que la propiedad del Bearán alega que esta licencia le fue otorgada por silencio administrativo. También alegaba el dueño que bar y hostal eran actividades independientes y que el negocio “da trabajo a más de 20 personas”.

El Ayuntamiento no solo no comparte las tesis del hostelero, sino que recuerda que ya en abril del año pasado “ordenó la inmediata paralización de las obras que se estaban realizando tanto en el edificio como en el bar”. Porque “con la actuación realizada (sin la autorización del Ayuntamiento) cambia la distribución de la cocina y los aseos” y “amplía la superficie de uso público”, lo que va "en contra" del artículo 89 del PEPRI, por lo que habría perdido la licencia de bar. Textualmente, el Ayuntamiento dice que “la actividad de bar en la nueva configuración de Bearán Bar & Rooms SL no solo incumple el mencionado artículo, sino todos y cada uno de los condicionantes sanitarios señalados en el informe técnico sanitario”. Alude Urbanismo a que si ambas actividades (bar y hostal) van vinculadas, están “compartiendo escalera y accesos”, cuando la normativa de seguridad en caso de incendio “exige dos escaleras protegidas”.

Este periódico intentó ponerse ayer en contacto con el propietario para recabar su versión, sin éxito.