La crisis que actualmente sacude a Osasunbidea se enmarca dentro de un conflicto del Sindicato Médico de Navarra (SMN) con el departamento de Salud que viene de largo –cuyas raíces trascienden a la actual legislatura– y que tiene como telón de fondo una serie de problemas estructurales que arrastra el sistema sanitario desde hace años y que se agravaron tras la pandemia.
En estos momentos, está en trámite la nueva Ley Foral de Salud, que aspira a reformular el sistema sanitario para adaptarlo a las nuevas necesidades de la población y cuya votación en el Parlamento se espera que sea en junio, a un año de las elecciones.
Y en este tramo final de legislatura, el Sindicato Médico vuelve a agudizar su conflicto con Salud, de la misma forma que ocurrió en el anterior mandato, cuando tras la huelga médica de febrero de 2023, el departamento y el SMN acordaron una serie de mejoras retributivas y laborales para los facultativos. Tres años después, la situación vuelve a ser parecida, con una crisis abierta entre el sindicato y la Administración y con un sistema sanitario que demanda cambios estructurales y organizativos para dar respuesta a las nuevas realidades.
Déficits estructurales
Dificultad de acceso en Primaria, falta de médicos y listas de espera
Los centros de salud son la puerta de entrada al sistema sanitario y el nivel asistencial más cercano a la ciudadanía. Sin embargo, arrastran un problema de accesibilidad evidente desde hace años, con colas al punto de la mañana en muchos centros de salud para coger una cita, con un aluvión de llamadas telefónicas imposible de asumir por el personal administrativo y con unas demoras para las citas que a veces se alargan más de una semana.
La semana pasada, el consejero, Fernando Domínguez, ya avanzó que en mayo van a abrir más citas online a través de la carpeta de salud. A la par, se ha diseñado un proyecto piloto en dos centros de salud para probar un sistema de citación automática telefónica con inteligencia artificial con el objetivo de agilizar los trámites y acortar los tiempos de citación.
Población más envejecida
Este problema de accesibilidad se debe fundamentalmente a dos cuestiones: el incremento de la demanda y el déficit de médicos. Solo en la última década, Navarra ha ganado más de 40.000 habitantes a la par que la pirámide poblacional mengua por abajo y se ensancha por arriba. Es decir, hay más población y está más envejecida, lo que se traduce en un mayor número de personas mayores, dependientes y pacientes crónicos que requieren una mayor atención sanitaria.
Pero también faltan médicos, un problema que no es exclusivo de Navarra y que afecta especialmente a Atención Primaria: hay un déficit de médicos de Familia y de Pediatría, lo que dificulta enormemente la cobertura de algunas plazas en zonas rurales de la Comunidad Foral. No obstante, Navarra es una de las tres comunidades del Estado con más médicos por habitante.
Impacto en las urgencias
Reforzar la Atención Primaria es uno de los puntos fuertes de la nueva Ley Foral de Salud, porque si falla la Primaria, se resiente todo el sistema y, en concreto, las Urgencias, a donde llegan muchos pacientes con problemas que deberían ser atendidos en centros de salud. Este pasado lunes, 61 médicos del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario (HUN) difundieron una carta en la que alertaron de que están registrando “incrementos de demanda asistencial que superan en un 30% o 40%” su capacidad operativa, provocando tensión en el servicio y largas esperas para los pacientes. Además, los facultativos denunciaron una sobrecarga laboral y falta de personal.
Listas de espera estancadas
Las listas de espera han sido siempre uno de los huesos duros de roer dentro de Osasunbidea. Ya lo fueron en la última legislatura de UPN, después se consiguieron bajar considerablemente y tras la pandemia de covid-19 se ha llegado a cifras de récord. La situación es preocupante ya que las listas de primera consulta se han instalado en torno a las 60.000 personas desde finales de 2024. Las quirúrgicas, por su parte, se sitúan en máximos, sin descender de las 10.000 desde julio. Las derivaciones a lo privado y las jornadas extraordinarias –que ahora el Sindicato Médico pretende paralizar– no han dado resultado para conseguir reducir las listas de forma notable.
Antecedentes del conflicto
La huelga de 2023 y la subida salarial de 400 euros al mes
En febrero de 2023, tras la pandemia de coronavirus y a escasos cuatro meses de las elecciones, el Sindicato Médico inició una huelga en Navarra para exigir mejoras laborales y retributivas. El SMN pedía a Salud medidas para aliviar la sobrecarga de trabajo y una subida salarial de 1.000 euros al mes en 14 pagas, es decir, 14.000 euros brutos más al año para cada facultativo. A esto último el departamento se negó y tras varias negociaciones ambas partes llegaron a un acuerdo, cuyas principales medidas fueron un tope en las agendas de Atención Primaria de 32 pacientes al día por facultativo; limitar el tiempo de consulta en las especialidades a 5 horas al día; y una subida salarial de 400 euros mensuales en 14 pagas para todos los médicos de Osasunbidea.
Pero hubo letra pequeña: en el acuerdo firmado entre las partes se añadía un punto denominado Mesa de negociación posterior, en el que, entre otras cuestiones, se comprometían a seguir negociando la mejora retributiva, es decir, los 600 euros al mes que quedarían hasta alcanzar la subida de 1.000 euros a la que aspiraba el Sindicato Médico. Asimismo, también se emplazaban a seguir negociando el régimen de exclusividad –un complemento de 800 euros al mes que cobran los médicos por trabajar únicamente en la sanidad pública– que el SMN quiere eliminar.
¿Qué quiere ahora el SMN?
Aquel acuerdo lo ha heredado la actual Consejería y en varias ocasiones el Sindicato Médico ha emplazado a Salud a volver a negociar los puntos pendientes, entre ellos otra mejora retributiva. Pero esta vez no han esperado al final de la legislatura y el SMN inició el conflicto en 2024 con la convocatoria de huelgas intermitentes hasta el fin del mandato en 2027.
Además de los puntos que quedaron pendientes en el anterior acuerdo, el Sindicato Médico arrancó las movilizaciones con otras siete reivindicaciones, según consta en un documento de la central sindical sobre las negociaciones con Salud del año pasado. La primera de ellas es la eliminación de la exclusividad, pero al toparse con la negativa del departamento, el SMN reclama ahora que la penalización sea de una cuantía menor a 800 euros. Por otra parte, propone establecer un baremo único en los procesos selectivos de facultativos; ampliar el abono del prorrateo de las guardias a todas las bajas; incluir la formación MIR en el cómputo de la carrera profesional; mejorar la compensación del exceso de horario; establecer otra normativa para las plazas de difícil cobertura; y volver a modificar las agendas de Atención Primaria para reducir la sobrecarga laboral.
Crisis en Traumatología
Lista de espera disparada, auditoría y dimisión del jefe
Estas huelgas intermitentes que el Sindicato Médico está realizando cada seis meses desde 2024 han coincidido con un estancamiento de las listas de espera, sobre todo las de Traumatología, que mientras el resto de especialidades encadenaron varios meses de descenso siguió engrosando sus cifras hasta superar las 15.630 personas en agosto. Esta situación, llevó a Domínguez a plantear “intervenir” el servicio, lo que provocó un gran malestar entre los profesionales. Después, Salud solicitó una auditoría en Traumatología al Servicio de Intervención del Gobierno de Navarra, que salió a la luz hace dos semanas. En el documento se constataba una falta de control sobre los horarios y las agendas de los facultativos, déficits en la organización y escasez de recursos profesionales. Además, observaba que, de forma generalizada, los facultativos no estaban llegando a las 5 horas de consulta establecidas y que no existía un sistema efectivo para controlar las presencias y ausencias del personal.
En consecuencia, el pasado viernes el jefe de Traumatología del HUN, Javier González, anunció su dimisión y remitió un comunicado en el que cuestionó la intencionalidad de la difusión de los datos procedentes de esta auditoría interna realizada a su servicio sobre la actividad del año 2024. Según el facultativo, la información trasladada a los medios resulta “claramente insuficiente y sesgada”.
Nuevos paros por la tarde
Paralizar la jornada extra para presionar a Salud
La auditoría y la posterior dimisión del jefe de Traumatología se han producido en un momento en el que el Sindicato Médico también había planteado una huelga de tardes para paralizar la actividad extraordinaria, que es voluntaria y que sirve para reducir las listas de espera. Lo sucedido con Trauma ha agravado la crisis y ya son cinco los servicios que van a paralizar sus jornadas extraordinarias a partir de la semana que viene: Traumatología, Anestesia y Digestivo del Hospital Universitario de Navarra, y Ginecología y Trauma del Reina Sofía de Tudela. Además, a título individual podrían sumarse el resto de facultativos.
Salud ha hecho un llamamiento al diálogo y se reunirá con los profesionales para escuchar sus demandas e intentar calmar las aguas, porque si se para buena parte de la actividad extraordinaria el impacto sobre las listas de espera puede ser demoledor.