El anuncio efectuado ayer martes por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuando abrió la puerta a que militares españoles participen en una hipotética misión de paz en Ucrania, ha recabado la oposición frontal de Podemos y de IU, este último integrado en la coalición Sumar, socio del PSOE en el Ejecutivo. El PP, por su parte, ha subrayado su apoyo a la nación ucraniana pero ha avanzado que concretará su posición tras conocer los detalles del eventual plan de paz.

Estas formaciones se han pronunciado así de cara a la ronda de contactos que mantendrá el líder socialista con los grupos parlamentarios para informar sobre las conclusiones de la reunión que mantuvo ayer en París con la coalición de voluntarios sobre Ucrania auspiciada por el presidente francés, Emmanuel Macron, que trató la posibilidad de desplegar una fuerza multinacional en Ucrania una vez se cierre un plan de paz.

Mientras, pese a la discrepancia de IU como socio de la coalición parlamentaria de izquierdas, Sumar espera a que se concrete el plan para decidir su apoyo. “Es un tema muy complejo, hay que ver los detalles”, señalan fuentes del partido. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha calificado como “muy importante” la ronda de contactos de Sánchez y ha dicho esperar que las distintas fuerzas políticas “por una vez, estén a la altura de las circunstancias”.

"Guerras por dinero"

Por su parte, IU rechaza tajantemente mandar tropas tras un hipotético alto el fuego. “No vamos a aceptar ir a una guerra”, ha aseverado el diputado de Sumar y portavoz de IU en el Congreso, Enrique Santiago. Ha añadido que el envío de tropas a Ucrania “solo es posible” tras un acuerdo de paz y un mandato de Naciones Unidas pero también tras el correspondiente respaldo del Congreso. Se opondrán por tanto a esta iniciativa en el caso de que exista “el más mínimo riesgo de acabar confrontando en un conflicto”.

Podemos, que fue socio de investidura de Sánchez y ahora está más centrado en labores de oposición, también se ha negado a apoyar estos planes ya que rechaza lo que califica de “guerras por dinero”, en palabras de su líder, Ione Belarra. Añade que, de enviar tropas a Ucrania, el Estado español haría de “empresa de seguridad” de EE.UU. para que este país efectúe “su robo neocolonial de tierras raras con tranquilidad”.

Alto el fuego

Pese a que el propio Ejecutivo ha rebajado el posible envío de soldados europeos a Ucrania al recordar que todavía no hay un plan de paz, ha defendido la participación de España cuando se produzca un alto el fuego de Rusia, apelando a las distintas misiones de pacificación en las que toma parte activamente y bajo el auspicio de la ONU. “Hemos enviado tropas de paz a todas las latitudes. ¿Cómo no lo vamos a hacer a Ucrania, si estamos hablando de Europa?”, ha aseverado la portavoz del Gobierno, Elma Saiz.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, comparte la reivindicación del auspicio de Naciones Unidas planteada por Sumar, y se ha mostrado convencido de que los españoles avalarían la presencia de tropas para garantizar la paz, como ya sucede en otros lugares, entre los que citó el Líbano.

Albares, que ha comparecido junto a Saiz en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, coincide en advertir que “por el momento solo hay un esbozo de plan” porque no hay un alto al fuego, ya que está por ver “si el que ha querido la guerra (en referencia a Rusia) por fin empieza a querer la paz”. A juicio de Pedro Sánchez, hay una puerta abierta a la esperanza para que 2026 sea el año en el que acabe la guerra en Ucrania y España debe estar presente en esa solución.

Por su parte, el PP, que ha recalcado su apoyo total a Ucrania, ha desvelado que el Gobierno todavía no les ha llamado para abordar esta cuestión “ni para nada que tenga que ver con defensa”, por lo que esperan a conocer en qué consistirá la posible misión. “Mientras no tengamos esa información, no nos vamos a pronunciar”, ha señalado el vicesecretario de Hacienda del partido, Juan Bravo.