El número de personas localizadas y detenidas en Navarra con causas judiciales pendientes está experimentando un importante incremento en la Comunidad Foral. Solo la Guardia Civil y la Policía Foral practicaron el año pasado un total de 377 arrestos de personas requisitoriadas, es decir, con órdenes de detención y personación en el juzgado o ingreso en prisión para el cumplimiento de una condena firme. Estas detenciones practicadas en 2025 suponen un aumento del 28,6% en comparación con las 293 que se llevaron a cabo en 2024.

La mayoría de estas detenciones son fruto de los operativos llevados a cabo por agentes de las unidades de Seguridad Ciudadana de estos Cuerpos policiales que se desarrollan de forma constante en la red viaria y en núcleos urbanos de la Comunidad Foral mediante dispositivos de verificación y controles selectivo. “En todo control rutinario se comprueba si la persona tiene algún señalamiento. Los agentes llevan equipos talkies que permiten realizar la identificación en el momento”, explica Miguel Ruiz Marfany, comisario jefe del Área de Investigación Criminal de la Policía Foral.

Junto con los controles preventivos, las detenciones de personas que tienen causas judiciales pendientes también pueden ser fruto de las peticiones expresas de detención y/o ingreso en prisión dictadas por los juzgados respecto de personas concretas. “Cuando es necesario localizar a una persona, nos lo comunican desde el juzgado e iniciamos una investigación dirigida expresamente a encontrar y poner a esa persona a disposición judicial”, expone el mando del Cuerpo autonómico, que advierte que “aunque la mayoría de las personas que reclama la Justicia son por la comisión de ilícitos penales, también hay casos que se deben al impago de una multa en un procedimiento civil, si bien son los menos”.

En concreto, la Guardia Civil de Navarra, a través de sus efectivos de Seguridad Ciudadana, desarrolló durante el año 2025 una actividad continuada, coordinada y estratégica que permitió la localización y detención de 145 personas sobre las que pesaban órdenes judiciales de búsqueda, detención, personación o ingreso en prisión (en 2024 fueron 113). En el caso de la Policía Foral, el año pasado se practicaron 232 arrestos de personas con causas judiciales pendientes (180 en 2024).

OPERATIVOS DE VERIFICACIÓN

Estas actuaciones se llevan a cabo mediante operativos desplegados en puntos clave de la geografía navarra. En el marco de estos operativos, los agentes realizan controles selectivos de vehículos y personas, orientados a prevenir la comisión de delitos y a reforzar la seguridad ciudadana.

Las personas detenidas en estos controles están reclamadas por distintos órganos judiciales, y los hechos por los que están siendo buscadas responden a una casuística variada, que incluye, entre otros, robos con fuerza, hurtos, lesiones, estafas, tráfico de drogas, delitos contra la seguridad vial, agresión sexual, violencia de género y quebrantamientos de órdenes de protección.

En las identificaciones policiales realizadas en Navarra, los agentes pueden localizar a personas reclamadas por juzgados de otras partes del Estado y también pueden localizar personas con causas judiciales pendientes fuera de España. “Si una persona tiene una requisitoria en el espacio europeo Schengen, también nos va a saltar el aviso al identificarla. En estos casos entra en juego la División de Cooperación Internacional de la Policía Nacional. Nosotros tenemos un enlace con esta unidad en Madrid, que es el que realiza las gestiones oportunas”, indica el comisario jefe de Investigación Criminal de la Policía Foral.

El mecanismo también funciona la inversa, de modo que personas que puedan estar implicadas en hechos denunciados en Navarra y vivan fuera del espacio Schengen se expongan a ser detenidas en el caso de pisar suelo europeo. “Por ejemplo, nosotros en una investigación informática llegamos a una persona de Costa de Marfil. En este caso igual no podemos pedir la extradición, porque es un proceso muy complejo. Pero sí podemos ponerle un señalamiento en el espacio Schengen, de tal forma que cuando entre en él, se le detendría”, finaliza Miguel Ruiz Marfany.