El exdelegado de Acciona en Navarra se desvincula de las adjudicaciones investigadas
Fernando Merino niega la relación de Koldo García con la UTE de Mina Muga y asegura que su trabajo fue exclusivamente “técnico”
El exdelegado de Acciona en Navarra Fernando Merino Vera ha defendido este miércoles en la comisión de investigación del Parlamento foral sobre adjudicaciones de obra pública que su función en la empresa fue “puramente técnica” y limitada a la fase de ejecución de las obras, y ha negado cualquier intervención en los procesos de licitación. Además, ha asegurado que Koldo García “no tenía nada que ver” con la unión temporal de empresas (UTE) constituida entre Acciona y Servinabar en el marco del proyecto de Mina Muga. Ha detallado, asimismo, que, cuando sale de la empresa, todavía no había comenzado el proceso de adjudicación de Belate.
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Merino, uno de los exdirectivos de la multinacional constructora imputados en la causa que investiga la Audiencia Nacional sobre el caso Cerdán, ha iniciado su comparecencia acogiéndose parcialmente a su derecho a no declarar por estar inmerso en un procedimiento judicial. “Con el máximo respeto a esta comisión y a su señoría, quiero dejar constancia de que, al estar actualmente inmerso en un proceso judicial, me acogeré a mi derecho a no responder a todas o algunas de las preguntas que se formulen, en garantía de mi derecho de defensa”, ha afirmado.
No obstante, ha ofrecido una explicación inicial sobre el alcance de sus responsabilidades en la empresa. Según ha precisado, fue responsable del departamento de construcción en Navarra “desde junio de 2014 hasta enero de 2019” y fuera de ese periodo no puede contestar. Ha subrayado que su misión comenzaba “una vez que las obras son adjudicadas” y consistía en supervisar “las 23 o 24 obras” en marcha en la Comunidad Foral, cada una con su jefe de obra, a quienes controlaba para después reportar “a mis superiores a nivel técnico y a nivel económico”.
Ha diferenciado esa función de la del departamento de estudios y contratación de Acciona, que es el que “se encarga de preparar, estudiar, revisar y gestionar todas las licitaciones a las que se decide presentarse”. El departamento de construcción, ha añadido, colaboraba “en algunas gestiones de investigación de precios o en la parte del estudio económico que corresponda en alguna ocasión para las licitaciones que puedan salir, pero nada más”.
Relación con Koldo García
En relación con el exasesor ministerial Koldo García, Merino ha situado su primer contacto en 2015, en el proyecto privado de la mina Muga, promovido por Geoalcali. “Al señor Koldo yo lo conocí en un proyecto privado, Mina Muga, él ya estaba trabajando ahí cuando yo llegué a colaborar con Geoalcali. Eso fue en 2015”, ha explicado.
Ha insistido en que la labor que hizo en ese proyecto fue “exclusivamente técnica” y que Acciona aportó personal especializado a la oficina de Geoalcali, donde trabajaban unas 30 personas. Según su relato, “el primer día que yo aparecí, el señor Koldo fue el que me acompañó. Yo no sabía qué parcelas eran porque aún no estaban marcadas, tuve que ir alguna vez para ver alguna falla, para ver dónde se ubicaban unos sondeos… en ese trabajo hizo de chofer”, ha señalado. Merino ha evitado pronunciarse sobre otras funciones que pudiera desempeñar García. “Yo no sé para qué más lo utilizaba Geoalcali, pero no voy a hablar de terceras personas, solo de mi trabajo con Geoalcali”, ha dicho.
También ha confirmado que solicitó conocer al entonces dirigente socialista Santos Cerdán, al igual que a otras personas del ámbito navarro. “Fui yo quien pidió conocer a Santos Cerdán, al igual que pedí conocer a más personas del ámbito de la construcción y del ámbito navarro, al igual que conocí a la señora Barcina. Quería introducirme en la sociedad navarra cuando llegué nuevo para introducirme”, ha declarado.
UTE con Servinabar
Uno de los puntos centrales de su intervención ha sido la aclaración sobre la relación entre Acciona, Geoalcali y Servinabar en el proyecto de la mina en la zona de Sangüesa. Merino ha afirmado que el acuerdo para la ejecución de la mina fue “única y exclusivamente entre Acciona y Geoalcali” y que “ahí no interviene para nada Servinabar”. Conforme avanzó el proyecto, ha comentado se firmaron nuevos acuerdos y que en noviembre de 2016 se constituyó una UTE diferente entre Acciona y Servinabar, pero con un objeto distinto al de la obra principal.
Esa unión temporal, ha detallado, se creó para prestar servicios necesarios durante la ejecución y futura explotación de la mina ante la previsión de una elevada afluencia de trabajadores y vehículos. “Durante la fase del proyecto nos dimos cuenta que 400 personas y 200 camiones entrando y saliendo, que podría ser también por ferrocarril, trabajo a turnos… eso exigía unos servicios que no estaban disponibles en la zona de Sangüesa y había que tenerlo en cuenta”, ha indicado. La UTE, según su versión, tenía como finalidad implantar un “control de accesos inteligente”, un lavadero de camiones, servicios de catering, alojamiento y transporte para los trabajadores.
Ha sido tajante al desvincular a García de esa fórmula societaria: “Koldo García no tenía nada que ver con todo esto. El acuerdo de UTE era de Acciona y Servinabar para los servicios”.
Facturas y salida de Acciona
Preguntado por sus relaciones personales, Merino ha reconocido que acudía en ocasiones al bar Franky a comer debido a su trabajo, que le obligaba a hacerlo fuera de casa casi a diario. “No diría que lo frecuentaba, pero a veces iba a comer. Con el señor Koldo habré ido alguna vez, con el señor Cerdán no he comido nunca en un restaurante”, ha manifestado. Ha añadido que con el exdirigente socialista Santos Cerdán mantuvo una reunión y encuentros esporádicos. “Me reuní una vez y luego me tomé algún café en Navidad o un pincho en San Fermín, nada más”, ha dicho.
Sobre la supuesta entrega de una tarjeta con CIF de Acciona a Koldo García, ha respondido: “No recuerdo haber dado una tarjeta con un CIF de Acciona a Koldo, yo no voy repartiendo tarjetas. No creo que lo hiciera”. Asimismo, ha defendido la regularidad de los gastos cargados al establecimiento. “Cualquier factura que haya del bar Franky es por comidas o eventos, no hay ni una sola factura que no se corresponda con la realidad”, ha afirmado.
Merino ha explicado también las circunstancias de su salida de Acciona en 2019, tras más de 30 años en la compañía, a la que se incorporó en 1991. Según su versión, ese año se produjo una reunificación de la zona norte con Galicia, lo que redujo de ocho a cuatro los departamentos existentes. “A mí me tocó estar fuera de ese juego de sillas, y fui yo quien decidió”, ha señalado. Ha relatado que sufrió un infarto, por el que fue intervenido y estuvo varios meses de baja, y que decidió que era el momento de dejar la empresa. “Fue una salida pactada y negociada. Tuvo que haber un despido para tener una indemnización. Fue una separación acordada, no había ninguna prisa y tardó más de un año en formalizarse desde que comenzaron los trámites”, ha concluido.
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