La comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre adjudicaciones públicas ha escuchado este martes al gestor del bar Franky de Pamplona, Francisco Javier Lorente, quien ha rechazado de forma tajante haber entregado dinero en efectivo al exasesor Koldo García y ha asegurado que su establecimiento no ha sido instrumento de ningún circuito de facturación ficticia vinculado al caso Cerdán.
El compareciente, que estuvo al frente del local hasta diciembre de 2019, ha defendido que su actividad ha sido “exclusivamente empresarial” y ha subrayado que nunca ha ocupado cargos públicos ni ha tenido responsabilidades políticas. En su intervención inicial ha remarcado que no ha recibido “ni percibido ningún dinero” para su patrimonio personal y que no tenía conocimiento de ninguna trama relacionada con contratos públicos.
Al comienzo de la sesión, Lorente ha advertido de que existe un procedimiento judicial en curso y que no quería pronunciarse sobre hechos concretos ni valorar informes incorporados a la causa para no interferir en la instrucción. Sin embargo, la letrada del Parlamento de Navarra ha intervenido para recordarle que, si conocía los hechos por los que se le preguntaba y estaban relacionados con el objeto de la comparecencia, tenía obligación de responder y decir la verdad en la comisión parlamentaria.
Su declaración se produce después de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil situara el bar como un presunto intermediario en un sistema de facturas falsas que, según la investigación, habría servido para canalizar pagos de la constructora Acciona hacia el entorno de Koldo García.
Pagos en efectivo
Lorente ha insistido en varias ocasiones en que jamás ha entregado dinero en metálico al exasesor. “Nunca he dado dinero en efectivo a Koldo García”, ha proclamado durante su comparecencia parlamentaria, que se ha prolongado durante una hora y cuarenta y cinco minutos.
El gestor del establecimiento ha afirmado que está “tranquilo” porque, a su juicio, no ha cometido ninguna irregularidad. Ha reiterado que no ha realizado ninguna actuación ilícita y que su negocio no estaba “para regalar nada”, sino para cobrar consumiciones como cualquier otro bar.
También ha negado haber mantenido intercambios de correos electrónicos con García y ha indicado que únicamente conservaba su número de teléfono como el de cualquier cliente habitual. Según ha explicado, no ha revisado conversaciones ni documentación porque no ha sentido “curiosidad” al respecto, al considerarse ajeno a los hechos investigados en el caso Cerdán.
Acciona y las facturas
Uno de los ejes del interrogatorio se ha centrado en las supuestas facturas emitidas a nombre de Acciona, empresa que figura en el informe de la UCO. Lorente ha asegurado que no le consta que su bar haya cobrado cantidades de esa compañía ni recuerda haber prestado servicios específicos para ella.
Preguntado por facturas superiores a mil euros, ha apuntado que en hostelería es habitual agrupar varios tickets de consumo de una comida numerosa para emitir una única factura. Ha defendido que en su establecimiento “casi nadie pide factura” y que, cuando se solicitaban, se elaboraban a partir de los justificantes correspondientes.
Ha precisado que la gestión de la facturación del bar Franky correspondía a su asesor fiscal, Miguel Moreno Purroy, amigo suyo y responsable de las tareas contables. Lorente ha reconocido que él no revisaba las facturas emitidas y que confiaba plenamente en su contable. “No tenía por qué dudar”, ha señalado, aunque ha admitido que, a la vista de lo que ha escuchado en sede parlamentaria, podría haber ocurrido alguna emisión incorrecta sin que él fuera consciente.
En relación con la tarjeta con el NIF de Acciona mencionada en la investigación, ha manifestado que no la ha visto nunca y ha añadido que no conoce a Fernando Merino, exresponsable de la compañía en Navarra. Tampoco ha identificado a Antxon Alonso, administrador de Servinabar, otro de los nombres que aparecen en el sumario judicial. En su opinión, en un bar entra “todo tipo de gente” y no puede saber quién ha acudido si no lo conoce personalmente.
Koldo García y Santos Cerdán
El compareciente ha explicado que conoce a Koldo García desde hace años, cuando trabajaba como portero, y que era cliente esporádico de sus bares. Ha señalado que también acudía al local el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, a veces junto a García, aunque ha negado mantener relación personal o política con él. “Sabía quién era, pero nada más”, ha indicado.
Según su relato, ninguno de los dos le habló nunca de contratos públicos ni de Acciona en el establecimiento. Ha asegurado que se limitaban a acudir como cualquier otro cliente a comer o tomar café.
Lorente ha afirmado que conoció la mención de su bar en la investigación a través de un programa de televisión. Tras esa información, ha explicado que habló con su asesor fiscal cuando fue citado a comparecer en el Parlamento y que este le recomendó “decir la verdad”.