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Arizcuren defiende su relación "de amistad" con Cerdán y admite trabajos puntuales para Servinabar

El exvicepresidente de UPN defiende que su relación con el exdirigente socialista fue exclusivamente personal y niega cualquier vínculo profesional

Óscar Arizcuren, durante su comparecencia.Javier Bergasa

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El exvicepresidente de UPN, Óscar Arizcuren, ha defendido este martes que su relación con el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, se ha limitado al ámbito personal pese a haber sido “estrecha y de amistad”, y ha negado de forma reiterada cualquier vínculo profesional, comercial o empresarial entre ambos. Durante su comparecencia en la comisión de investigación, ha explicado que el origen de esa relación se remonta a la legislatura 2015-2019 en el Parlamento de Navarra, cuando ambos coincidieron en la oposición y mantuvieron contacto para “coordinar acciones” en ese contexto político.

Según su relato, esa relación continuó tras la etapa parlamentaria, aunque ya desvinculada de la actividad institucional. Arizcuren ha insistido en que el trato posterior se centró exclusivamente en cuestiones privadas, sin derivaciones profesionales. “Ningún tipo de relación ni comercial ni empresarial”, ha subrayado, al tiempo que ha remarcado que, tras la publicación del informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, decidió cortar cualquier contacto con el exdirigente socialista por “prudencia”.

El exdirigente regionalista ha asegurado que ese distanciamiento no solo afectó a Cerdán, sino también a otras personas implicadas en la investigación. Desde ese momento, ha afirmado, no ha vuelto a mantener comunicación alguna. “No he tenido ninguna relación”, ha reiterarado, marcando ese informe como un punto de inflexión tanto en el plano personal como en el profesional.

Relación con Servinabar

En paralelo, Arizcuren ha detallado su relación con el administrador de la empresa Servinabar, Antxon Alonso, a quien conoció en Pamplona entre 2018 y 2020 a través de contactos comunes sin vinculación política. En una primera etapa, según ha explicado, la relación fue exclusivamente personal, en un periodo en el que él continuaba trabajando en Aena.

Ese vínculo evolucionó a partir de 2022, cuando solicitó una excedencia en la empresa pública y comenzó su actividad en el ámbito privado. Fue entonces cuando empezó a colaborar profesionalmente con Servinabar, aunque ha matizado que se trató de una relación limitada. “No era uno de mis clientes principales”, ha señalado, precisando que sí realizó trabajos puntuales para la compañía en una relación que ha calificado de “normal”.

Arizcuren ha defendido que todos sus contactos profesionales con Servinabar se canalizaron directamente con Alonso y ha asegurado que, de haber tenido sospechas sobre la empresa, habría actuado de forma distinta. “Si hubiese sospechado que no era una empresa normal habría cortado la relación”, ha afirmado. Asimismo, ha explicado que dejó de trabajar con la compañía antes de que estallara el caso, debido a que los proyectos en los que colaboraban no prosperaron.

En cuanto a su actividad empresarial, ha detallado que su labor consistía en identificar oportunidades de inversión privada, analizar su viabilidad y, en algunos casos, desarrollar modelos económicos. En ese marco, ofreció distintos proyectos a Servinabar, aunque ha subrayado que, como es habitual en el sector, solo una pequeña parte llega a materializarse. “Para que salga un proyecto, tienes que hacer cien”, ha explicado.

Respecto a las cifras, ha indicado que facturó a Servinabar un total de 57.000 euros entre 2022 y 2024, con un beneficio final de 28.000 euros tras gastos. Ha asegurado que todos los ingresos están “declarados y justificados”, con respaldo documental y registro bancario. Además, ha destacado que el peso de esta empresa en su actividad fue reducido, representando entre el 2% y el 5% de su facturación anual.

Uno de los ejes de su intervención ha sido desvincular su actividad privada de cualquier relación con la Administración pública. En este sentido, ha insistido en que no ha realizado “ningún trabajo” ni ha participado en proyectos relacionados, directa o indirectamente, con administraciones. Los proyectos que presentó, ha dicho, estaban centrados en el ámbito inmobiliario privado, en edificios y suelos privados, fuera de Navarra y sin conexión con obra pública.

Contactos políticos

Arizcuren también ha reconocido su participación en encuentros entre el entonces presidente de UPN, Javier Esparza, y Santos Cerdán, en el marco de contactos políticos entre ambas formaciones. Según ha explicado, su papel fue facilitar esas reuniones con el objetivo de “tejer relaciones” de cara a un posible acuerdo de Gobierno en Navarra.

Ha precisado que se trató de “una o dos” comidas o cenas y ha negado que estos encuentros estuvieran vinculados a decisiones legislativas concretas. En este sentido, ha subrayado que no participó en decisiones de carácter legislativo dentro de UPN ni en negociaciones sobre la Reforma Laboral.

En relación con las informaciones sobre reuniones en el Hipódromo de la Zarzuela, Arizcuren ha restado relevancia a esos encuentros y ha negado que tuvieran carácter discreto. Según ha descrito, se trata de un espacio sin zonas reservadas, donde la gente come de forma conjunta. Ha indicado que su presencia allí fue muy ocasional, señalando que acudió “cero o una vez” a ver carreras y que coincidió con Cerdán para comer “dos o tres veces”.

Además, ha insistido en que no se trata de un lugar adecuado para reuniones reservadas. “Si quisiera algo discreto, no iría al hipódromo”, ha afirmado, rechazando así cualquier interpretación de esos encuentros como citas de carácter oculto.

En cuanto a otras personas y entidades mencionadas en la investigación, ha negado cualquier relación relevante. Ha asegurado que no conoce personalmente a Koldo García más allá de haber coincidido con él como escolta durante su etapa como parlamentario, y ha afirmado que tampoco mantiene relación con el exministro José Luis Ábalos. Del mismo modo, ha rechazado vínculos con Acciona o con Geoalcali y ha indicado que nunca abordó con Cerdán cuestiones relacionadas con el proyecto de Mina Muga.

Salida voluntaria de Aena

Durante su comparecencia, Arizcuren también ha repasado su trayectoria en Aena, donde comenzó a trabajar en el año 2000. En 2017 fue nombrado director en el área de regulación y relaciones institucionales tras la llegada de un nuevo presidente, quien le propuso para el cargo por su perfil profesional. Según ha defendido, ese nombramiento no tuvo relación alguna con Santos Cerdán, ya que en ese momento el PSOE no estaba en el Gobierno.

Posteriormente fue cesado de ese puesto por pérdida de confianza, aunque continuó en la empresa en su posición técnica. En 2022 decidió solicitar una excedencia para iniciar su actividad privada, una decisión que ha asegurado fue exclusivamente personal. “Yo decido pedir excedencia”, ha afirmado, negando que existiera presión o salida forzada.

Finalmente, ha rechazado cualquier irregularidad durante su etapa en la empresa pública. Ha asegurado que no pactó nada con terceros ni desarrolló actividad económica propia mientras ocupaba responsabilidades directivas. “Siempre he cumplido la legalidad”, ha señalado, añadiendo que no tiene expedientes ni sanciones en Aena.