La comisión de investigación de Osasunbidea abierta tras la denuncia de una profesional por acoso sexual por parte de un alto cargo del Hospital Universitario de Navarra (HUN) va a remitir el caso a la Fiscalía tras concluir que hay “indicios de conductas que podrían ser constitutivas de delito”.
La comisión ha elaborado un informe tras entrevistar a cerca de 50 personas y, además de trasladar el caso al ámbito judicial, ha propuesto a los órganos competentes de Osasunbidea la incoación de los procedimientos disciplinarios correspondientes del ámbito administrativo al médico investigado.
En un comunicado remitido desde la comisión a las personas entrevistadas –al que ha tenido acceso este periódico–, desde el órgano se informa de que se ha emitido un informe de conclusiones sobre los hechos denunciados en el Servicio de Anestesia que, en cumplimiento de sus obligaciones legales, ahora traslada al Ministerio Fiscal, para la posible incoación de diligencias penales.
Asimismo, desde Salud han detallado que se están tramitando varias actuaciones administrativas, de las que se informará cuando se formalicen.
Los hechos
El origen de este caso tuvo lugar a finales del año pasado con la denuncia anónima de una trabajadora del HUN por acoso sexual ante el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de Osasunbidea, tras la que, siguiendo el protocolo, se abrió una comisión de investigación.
No obstante, los hechos salieron a la luz porque el 18 de diciembre de 2025 la periodista Cristina Fallarás publicó en sus redes sociales el testimonio que le había enviado la médica, en el que denunciaba prácticas vejatorias de un jefe de Servicio del HUN hacia sus compañeras.
Según exponía en el mensaje remitido a Fallarás, la profesional relataba un comportamiento verbal e incluso físico de un jefe de servicio “que veja, humilla y cosifica a las mujeres”, y denunciaba que pese a que “la dirección lo sabe, no hace nada”.
“Nos da miedo denunciarlo porque tiene mucho poder y tememos las represalias”, decía la denunciante, que relató conversaciones soeces e incluso algún tocamiento.
“Habla de nuestros culos, nos pregunta cómo nos folla nuestro marido, nos pide besos a cambio de las vacaciones, nos toca el culo en las cenas de servicio y el bolígrafo que llevamos en nuestro bolsillo del pecho.
Nos da ‘besitos’ en la cara, boca y cuello no consentidos”, prosigue el relato de la facultativa, que añade que “a una compañera le dijo que le prohibía tener más hijos si no era con él, a las recién llegadas les dice que no se embaracen sin preguntarle primero a él”.
Tras la apertura de la comisión de investigación, el alto cargo pasó a ubicarse en las oficinas de los Servicios Centrales de Osasunbidea en lugar de en su puesto del HUN y ahora su futuro queda en manos de los procedimientos administrativo y judicial.