El consejero de Salud, Fernando Domínguez, ha afeado al Sindicato Médico de Navarra (SMN) que plantease en una circular remitida a los facultativos la posibilidad de no avisar a pacientes de sus ausencias por las tardes en el marco de la paralización de las jornadas extraordinarias que ha promovido el propio sindicato. "Se califican ellos solos; no se tiene en cuenta a la ciudadanía y eso es lo importante", ha señalado el consejero.

En concreto, se trata de un documento que el SMN hizo llegar la semana pasada a sus afiliados bajo el título Reglas de la huelga de tardes. Pese al nombre, el propio sindicato matiza en la circular que la actividad extraordinaria (peonadas) "no está sometida a servicios mínimos", ya que su realización es de carácter voluntaria.

18

Fotos de los actos del Día Internacional de la Enfermera en Navarra Iñaki Porto

Aún así, el SMN insiste en que "durante la huelga la actividad extraordinaria también está afectada y no está sujeta a cumplimiento de mínimos", y es en este punto donde plantea a los facultativos la posibilidad de no comunicar la ausencia: "Se pueden suspender sin aviso previo. Simplemente no aparecer a hacerla".

Esto implicaría que el paciente que estaba citado a una consulta acuda al centro sanitario, llegue a la sala de espera y se encuentre con que no está el profesional que le tenía que atender, sin haber recibido ninguna comunicación.

Según indica el Sindicato Médico en el texto, "no pueden exigirte que avises con antelación" y hace una recomendación: "¡Asegúrate de que tu jefe no aprovecha para buscarte un sustituto! Es ilegal y lo denunciaremos".

En este sentido, cabe destacar que el SMN ha denunciado ante Inspección de Trabajo un supuesto "esquirolaje interno" en el Hospital Universitario de Navarra (HUN) porque se han cubierto jornadas extraordinarias con médicos que no se han sumado a la paralización de esta actividad.

"No es una huelga"

No obstante, este martes el consejero Domínguez ha sostenido que la suspensión de la actividad extraordinaria no está sometida a servicios mínimos -tal y como reconoce el Sindicato Médico- y que "no puede considerarse una huelga".

Domínguez ha anunciado una nueva reunión con el comité que representa a los facultativos este jueves para "acercar posturas". "Tenemos que poner todos los medios para que esto no sea así y en esas estamos, pero realmente para esto necesitamos la colaboración de todos", ha aseverado.

Respecto a la denuncia presentada ante la Inspección de Trabajo, ha manifestado que aportarán "todos los datos" de los que dispongan. La autoridad "tendrá que decidir, aportaremos todos los datos pero lo que no podemos permitir es que se resienta la asistencia sanitaria", ha remarcado.

Tras afirmar que no quiere entrar en conflicto, ha incidido en que hay médicos que han dejado de hacer actividad extraordinaria, una actividad que ellos "consideran que es una huelga" y que el departamento no lo considera así.

Esta cuestión, ha agregado, ya ha sido abordada en una reunión con los jefes de servicio y este jueves tienen previsto reunirse con el comité de huelga con el objetivo de "acercar posturas, saber exactamente sus reivindicaciones".

"A ciencia cierta todavía no tengo muy claro lo que quieren", ha comentado el consejero quien ha insistido en su disposición al "diálogo" y "mano tendida".

Reevaluar necesidades

Domínguez ha detallado que el departamento hace una programación para actividades extraordinarias para esta se contrataron a 101 profesionales, como celadores o enfermeras. Tras la suspensión, parte de ese personal ha podido ser recolocado pero "22 han quedado en principio sin trabajo", ha precisado.

"La idea es que con esto sería suficiente, y si en algún momento se resuelve la situación, reevaluaremos las necesidades y contrataremos a quienes sean necesarios", ha apuntado.

En cuanto a la movilización, ha sostenido que "el plante no ha sido generalizado" y ha afeado que se "señale" a profesionales que quieren seguir haciendo esa actividad.

Sobre la situación de las plantillas, ha señalado que en algunas especialidades "hay una sobrecarga de trabajo" por la diferencia entre la dotación teórica y la plantilla real, mermada por permisos obligatorios como los de maternidad o cuidados, lo que obliga a que, por ejemplo, "en vez de cinco guardias tengan que hacer ocho".