El Gobierno de Navarra ha presentado una propuesta de actualización de los umbrales de renta de las becas universitarias forales, con un incremento medio del 22% sobre los límites actuales. La medida, fruto de la evaluación de la convocatoria realizada en 2025, busca adaptar el sistema a la realidad socioeconómica actual, después de que el aumento del coste de vida y de los ingresos medios de las familias haya dejado fuera del sistema a un número creciente de hogares.

El consejero de Universidad e Innovación, Juan Luis García, subrayó que las becas universitarias son "la política con mayor capacidad de garantizar el acceso en condiciones de igualdad y equidad" y enmarcó la medida como una corrección necesaria, no una expansión del sistema. La convocatoria foral se articula como complemento a las becas estatales del Ministerio de Educación y es la única de este tipo en todo el Estado, con un presupuesto de 3,3 millones de euros anuales.

La propuesta establece incrementos diferenciados por tramo. Los umbrales 1, 2 y 3 aumentan de media un 25,24%, con variaciones según el número de miembros de la unidad familiar: para familias de dos miembros, el umbral 1 sube un 27,56%, mientras que para una persona sola el incremento es mínimo (0,10%), al haber sido ya actualizado en convocatorias anteriores. El umbral 4, que también había sido revisado recientemente, crece un 11,32%. A modo de ejemplo, para una familia de cuatro miembros el umbral 1 pasaría a situarse en 37.199 euros y el umbral 4 en 64.415 euros.

La base de cálculo es el IPC acumulado de Navarra desde el curso 2011-12, año de partida del sistema actual, hasta 2025: una subida total del 32%. Como algunos tramos ya habían sido actualizados anteriormente —en 2016-17, 2017-18 y 2020-21—, el incremento efectivo sobre la última convocatoria vigente es inferior a ese porcentaje global.

La directora general de Universidad, Eva Perujuániz Bermúdez, explicó la metodología de la evaluación que sustenta la medida: un análisis de 360 grados que combinó entrevistas en profundidad con gestores y técnicos universitarios, grupos de discusión con estudiantes de la UNAV y la UPN, y 403 encuestas telefónicas a solicitantes del curso 2024-25. La principal conclusión fue unánime entre todos los perfiles consultados: la necesidad de actualizar los umbrales de renta para garantizar el acceso en igualdad de oportunidades.

Se había reducido el número de solicitudes

Los datos de la evaluación revelan una tendencia preocupante en el número de solicitudes: en el curso 2023-24 se registraron 5.254 peticiones, cifra que descendió a 4.884 en la última convocatoria. La causa identificada es que las rentas familiares han crecido al ritmo del IPC, superando unos umbrales congelados, lo que ha generado tanto exclusiones directas como un fenómeno de autoexclusión: familias que no llegan a solicitar la beca al suponer que no cumplirán los requisitos económicos.

El impacto previsto de la medida se ha calculado mediante una simulación sobre la última convocatoria completa. Los resultados apuntan a que más de 400 estudiantes adicionales habrían accedido a la beca con los nuevos umbrales, lo que representa un incremento del 20% sobre el número actual de beneficiarios. El coste adicional estimado es de 500.000 euros anuales. Tanto esta cifra como el número de nuevos beneficiarios se consideran una estimación mínima, al no incluir a quienes se autodescartaron por considerar que no cumplían los requisitos económicos.