Cuidar para crecer, bajo esta premisa se ha inaugurado este martes en Navarra el III Congreso Estatal de Empresas Saludables, un encuentro que reúne a administraciones, expertos y tejido empresarial en un momento en que las bajas laborales por salud mental han escalado un 44 % desde 2019 y representan ya casi uno de cada cinco partes de incapacidad temporal.
La consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo del Gobierno de Navarra, Carmen Maeztu, ha inaugurado el encuentro defendiendo que "las empresas que cuidan son empresas que crecen" y ha advertido de una "tendencia preocupante" en el aumento de las ausencias laborales ligadas a la siniestralidad y al malestar psicológico.
Marcada brecha de género
Maeztu ha alertado además de una marcada brecha de género: las mujeres presentan una incidencia de bajas por incapacidad temporal hasta diez veces superior a la de los hombres, una desigualdad que la consejera ha vinculado a la doble jornada y a una "carga desproporcionada" que provoca mayor desgaste físico y mental. Por ello ha reivindicado la corresponsabilidad y la conciliación como herramientas de salud pública.
La consejera ha reclamado un "nuevo paradigma" frente al absentismo que ponga en el centro las relaciones laborales, la organización del trabajo y la calidad del empleo, y ha anunciado que el Gobierno foral impulsa, junto a la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y los principales agentes sociales y económicos, un modelo propio de gestión de las ausencias basado en la evidencia.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha intervenido a través de un vídeo para subrayar que cuidar la salud física y mental de las plantillas "es un pilar de la gestión responsable" y ha asegurado que cada medida de conciliación es "una inversión" hacia un país más justo.
El subdirector de Salud Laboral de Navarra, José Ignacio Aguado, ha ofrecido una radiografía con datos en la mano. La Comunidad Foral, ha explicado, mantiene índices de siniestralidad superiores a la media estatal, condicionados por un peso industrial del 26,5 % del empleo, frente al 19 % de España, donde la manufactura, la construcción y la agricultura concentran la mayor incidencia.
La dimensión positiva de la salud mental
La catedrática de Psicología Social de las Organizaciones Lourdes Munduate ha reivindicado una mirada que vaya más allá de la enfermedad. La pandemia, la incertidumbre geopolítica y la transición digital, ha señalado, están "degradando los niveles de bienestar" y activando respuestas de ansiedad e hiperactividad ante un entorno percibido como amenazante.
Munduate ha defendido que la salud mental es "un continuo" con zonas intermedias y una dimensión positiva ligada al desarrollo del potencial de las personas en el trabajo y en la sociedad, por lo que ha llamado a las empresas no solo a prevenir riesgos, sino también a fomentar activamente la protección y el bienestar de sus equipos.
El congreso, que celebra su tercera edición tras nacer en 2022, continuará sus trabajos con la participación de empresas y agentes sociales en torno a un modelo de gestión que aspira a convertir el cuidado de las plantillas en una palanca de competitividad y cohesión social.