Polvo de ladrillo por viagra, disolventes industriales o anticongelantes para coche son algunas de las sustancias peligrosas que aparecen en algunos de los fármacos que se pueden obtener a través de la Red. En sólo cinco años, la venta de medicamentos falsificados ha aumentado un 92% en el mercado mundial de fármacos, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y en los países desarrollados, como España, la mayoría de estas medicinas se adquieren a través de Internet. Este negocio mueve ya 75.000 millones de dólares anuales a nivel mundial y se calcula que la quinta parte de los mensajes "basura" que recibe cada día un internauta son publicidad engañosa de un fármaco. Comprar medicinas por Internet no sólo es ilegal en nuestro país, sino que es un riesgo para el consumidor.