Un coleccionista de arte contemporáneo, ex embajador de Suiza en China, adquirió la semana pasada por 300.000 yuanes (casi 45.000 dólares, es decir 34.018,5 euros) una réplica de la Venus de Milo realizada con excrementos de panda. La obra de arte fue confeccionada por niños de la provincia de Sichuán, región santuario del panda al suroeste de China, bajo la dirección del célebre escultor Zhu Cheng, según el portal de Internet sina.com. La estatua fue expuesta en un museo de la provincia central de Henan, donde atrajo a cientos de personas, algunas de las cuales incluso encontraron su olor agradable, según la prensa china. La Venus finalmente fue comprada por Uli Sigg, coleccionista especialista del arte contemporáneo chino, ex embajador de Suiza en Pekín, confirmó a la prensa un empleado del museo de Bellas Artes de Henan.
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