Los profesionales de la Fundación Española del Corazón hacen referencia al ajo como "un ingrediente muy apreciado en la cocina mediterránea gracias a su aroma y sabor. Pero además, el ajo ha sido considerado durante siglos un potente alimento con diversas propiedades curativas. Y ahora, según un reciente estudio, podría ayudarnos también a reducir el colesterol total y los triglicéridos.  Las propiedades terapéuticas del ajo están más que extendidas: diurético, depurativo, antiséptico y antibacteriano… Esta hortaliza ha sido utilizada desde tiempos remotos en el tratamiento de diversas afecciones, lo que ha dado pie a múltiples ensayos que buscan corroborar sus beneficios".

¿Qué pasa si me como un ajo crudo todos los días? Un experto en diabetes responde

Con más de 6.700 visualizaciones y más de 500 me gustas, la publicación del experto en diabetes, Enol Sierra, con nombre de usuario @enolsierra y que cuenta con más de 153.000 suscriptores en YouTube, más de 200.000 seguidores en Instagram y más de 162.000 en TikTok, no ha dejado a nadie indiferente. En ella, el especialista y también creador de contenido explica "cómo el ajo te ayuda a bajar la glucosa".

En la línea con lo que comenta en la publicación, consumir un diente de ajo al día puede ayudar a reducir los niveles de glucosa en sangre y la inflamación. "Son estudios clínicos aleatorizados los que han demostrado que el ajo consigue bajar los niveles de glucosa en ayunas, reducir la hemoglobina glicosilada y disminuir los marcadores inflamatorios", argumenta. Asimismo, su consumo habitual también favorece el aumento del colesterol HDL, el conocido como 'colesterol bueno', y reduce el LDL, el dañino para las arterias.

"En dos semanas se observan mejoras, pero los beneficios más notables aparecen tras 24 semanas"

Enol Sierra indica que el ajo blanco o fresco destaca por su capacidad antimicrobiana y por reducir los niveles de azúcar en sangre, mientras que el ajo negro contiene más antioxidantes debido a su proceso de fermentación, lo que lo hace más eficaz frente a la inflamación y la protección cardiovascular. Aunque cada una tiene sus características, el especialista indica que "no hay un mejor o peor; lo ideal es combinarlos".

El experto en diabetes sugiere picar o machacar el ajo y dejarlo reposar unos 15 minutos antes de consumirlo o cocinarlo, un truco que ayuda a conservar mejor sus principios activos. Además, afirma que el ajo crudo es la forma más potente, aunque cocinarlo ligeramente también mantiene buena parte de sus beneficios. "Lo ideal es saltearlo a fuego medio o incluirlo en un sofrito corto, sin someterlo a altas temperaturas durante mucho tiempo", añade.

Con todo ello encima de la mesa, el experto recomienda consumir uno o dos dientes al día de forma constante para notar los resultados. "En apenas dos semanas ya se observan mejoras, pero los beneficios más notables aparecen tras 24 semanas", explica. Además, subraya que incluir ajo a diario ayuda a combatir la resistencia a la insulina. Sierra anima a incorporar el ajo como un ingrediente habitual en la dieta: “Añádelo cada día a tus recetas; no te preocupes por cocinarlo, porque así lo digieres mejor y podrás comer más cantidad sin molestias”.