La Sociedad Española de Sueño (SES) ha alertado del uso y el abuso del tratamiento sin supervisión médica de melatonina que reciben niños para conciliar mejor el sueño, pese a que el 80 % de las familias que compra esta hormona reconoce que no conoce si tiene efectos secundarios o cuáles son.
El grupo de trabajo de Pediatría de la SES ha advertido de estos datos durante la presentación en Granada de un estudio con más de 800 familias en el que destaca que un 33 % de ellas han iniciado un tratamiento de melatonina con sus hijos sin consultar con un médico.
Preocupación de los expertos
Ya en 2022, la SES lideró la publicación de un documento junto a otras sociedades científicas pediátricas en el que se manifestaba una "profunda preocupación" por la libre comercialización de los preparados de melatonina como complemento dietético, así como por su "uso y abuso" en la población infantil.
Aquella preocupación ha quedado avalada por los datos del estudio que se ha presentado este jueves en el marco de la 34 Reunión Anual de la SES, que reúne estos días a más de 300 expertos en el Palacio de Congresos de Granada.
Según los resultados del mismo, ese uso de la melatonina en menores ha sido aconsejado por familiares o conocidos, o se ha recopilado información en internet o en redes.
La autora principal del estudio, Elena Martínez-Cayuelas, ha señalado que los datos podrían indicar que los médicos no cuentan con las herramientas suficientes para detectar los problemas del sueño que preocupan a las familias, lo que provoca que éstas tengan que recurrir a otros medios.
Tratamientos prolongados y percepción de seguridad
Otros datos llamativos de la investigación demuestran que la mayoría de las familias (54 %) mantiene el tratamiento con melatonina de sus hijos durante meses o años, sin que haya un seguimiento médico (69 %).
"El uso sin una recomendación médica por parte de las familias podría atribuirse a la sensación de seguridad que transmite la melatonina, al no estar catalogada como fármaco", ha detallado Martínez-Cayuelas.
Según los resultados de la encuesta, casi ocho de cada diez familias tiene una percepción de seguridad respecto a la hormona, el 40 % respondió que la consideraban un "tratamiento natural", y la gran mayoría (80 %) reconoció que desconocía los posibles efectos secundarios.
"La melatonina es una hormona y, por tanto, debería ser considerada como fármaco con los controles que ello implicaría", ha sostenido la experta que, sin embargo, ha destacado el buen perfil de seguridad que tiene la melatonina, con pocos efectos secundarios.
La portavoz de la SES ha recordado que el éxito de la melatonina a la hora de abordar los problemas de sueño dependerá de que se realice un enfoque global que analice los muchos factores implicados en la calidad del sueño: desde la exposición a luz natural hasta el ejercicio físico.