El verano, el sol y la playa son sinónimos de descanso y diversión. Sin embargo, nuestras costas también destacan por tener algunos peligros que pueden arruinarnos un día de vacaciones
Uno de los mayores sustos en las playas puede venir de la mano del pez araña (Trachinus draco), también conocido popularmente como salvario o escorpión de mar.
El pez araña es una especie marina que suele medir entre 15 y 30 centímetros de longitud. Aunque no es agresivo, tiene una gran capacidad de camuflaje.
Este animal pasa la mayor parte de su tiempo semienterrado en la arena a poca profundidad, en la misma orilla, dejando únicamente al descubierto sus ojos y su aleta dorsal.
Es precisamente en esa aleta, así como en las tapaderas de sus branquias, donde esconde una serie de espinas venenosas. Los bañistas, al caminar por la orilla o al entrar al mar, pueden pisarlo de forma accidental, provocando que el pez, al sentirse atacado, levante su aleta e inyecte una potente toxina en la piel de la víctima.
Los síntomas de la picadura
La picadura del pez araña no pasa desapercibida; se caracteriza por provocar un dolor sumamente agudo e inmediato, similar a un calambre fuerte o una quemadura intensa, que va en aumento con el paso de los minutos.
La zona afectada, generalmente la planta del pie, suele hincharse, enrojecerse y palidecer debido a la constricción de los vasos sanguíneos.
El dolor puede llegar a ser tan extremo que produzca mareos, náuseas, sudoración fría y vómitos. Precisamente por la gravedad de estas reacciones, el médico Darío Fernández fue muy contundente al respecto en su intervención en el programa 'Directo al grano'.
Según explicó el especialista, en cuanto nos pica hay que salir del agua, "porque podemos perder el conocimiento y ahogarnos". Asimismo, explicó que hay que acudir rápidamente al socorrista o ambulatorio más cercano para frenar el impacto del veneno y evitar complicaciones graves.
También habló de la importancia de meter el pie en agua caliente, para desactivar el veneno.
Por ello, ai a pesar de las precauciones sufrimos el pinchazo, es vital mantener la calma y seguir estos pasos de primeros auxilios: salir del agua de inmediato, buscar ayuda profesional (socorrista o centro de salud más cercano) y aplicar calor.
Cómo evitar la picadura
La prevención es la mejor aliada frente a este peligro. Para evitar pisarlo, la recomendación principal y más efectiva es utilizar escarpines, cangrejeras o calzado de goma cerrado al caminar o bañarse en zonas con fondo de arena.
Además, es muy aconsejable adoptar la costumbre de caminar arrastrando los pies por el fondo en lugar de levantar las piernas y pisar con fuerza. Al arrastrar los pies, generamos vibraciones en la arena que alertarán al pez de nuestra presencia, lo que hará que prefiera huir nadando hacia aguas más profundas antes que enfrentarse a nosotros.