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Ratones y toros de papel corren por el escaparate

La vitrina del estanco que Pedro Fernández regenta en la calle Serafín Olave se ha vuelto visita obligada para los vecinos de Iturrama con su encierro de papiroflexia

Ratones y toros de papel corren por el escaparatePatxi Cascante

A estas alturas del calendario, Pamplona y sus vecinos últiman los detalles y adornos con los que se engalana la ciudad a la espera de que el ya próximo 6 de julio los representantes de la Subdirección de Urgencias prendan la mecha del cohete que abrirá las fiestas. Parte importante de este esfuerzo de ambientación festiva lo llevan a cabo los comercios de la ciudad, que desde hace semanas diseñan sus escaparates con el blanco y rojo tradicional y los personajes y actos principales como tema central. Entre los que más ha llamado la atención en el barrio de Iturrama es el del Estanco Nº 13, en la calle Serafín Olave, donde Pedro Fernández Martínez ha colocado un diorama de un encierro.

Pedro Fernández y sus 'mozorratones' de papel del escaparate.

Y si ya de por sí destaca por los protagonistas, unos ratones que corren delante de los toros y los cabestros mientras otros se asoman a balcones y ventanas para ver el desarrollo de la carrera o, en su papel de policías municipales, técnicos sanitarios de la Cruz Roja o la DYA y pastores, vigilan la seguridad del encierro. Pero lo realmente sorprendente no es esto sino la técnica empleada. Todas las figuras se han elaborado doblando un trozo de papel. Papiroflexia en todo su esplendor.

200 figuras. A los 240 cm de largo del escaparate, Pedro, el artista que ha doblado papeles hasta conseguir alrededor de las 200 figuras, las ha distribuido en una trepidante carrera de ratones frente a toros. Ante la inevitable pregunta de por qué se ha lanzado a esta aventura, la respuesta resulta un tanto inesperada. “Porque a un navarro no se le puede decir ‘a que no hay huevos’”. Después se explica. “En plan curiosidad hice un ratoncito pequeño vestido de Sanfermines”, recuerda, “y cuando una amiga lo vio, lo primero que dijo es ‘huy, qué mono’ y lo segundo, ‘a que no hay huevos’”.

Las asistencias, atentas a la cogida de que sufre un 'mozorratón.

Del desafío nació el escaparate que ahora disfrutan los vecinos y por el que los clientes de este estanco que abrió su madre, Raquel Martínez, en 1985, le felicitan.

En lenguaje de papiroflexia, cada ratón le ha costado alrededor de 80 pliegues y cada toro, entre 60 y 70. En tiempo común, Pedro ha invertido en cada ratón entre 30 y 40 minutos y en cada toro entre 20 y 25. En total, unos dos meses. Y el resultado final es el esperado: “A mí, lo que me gusta es que la gente sonría”.

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Así se empieza un toro de papel

Hobby. Pedro se adentró en el mundo de la papiroflexia durante el covid, cuando apenas gente entraba en el estanco. Con tutoriales de YouTube aprendió técnicas y figuras que ha ido replicando hasta lograr una espectacular colección que ha ido mostrando en el escaparate. Los globos que sobrevuelan el encierro ya estaban ahí, pero “como sobre el encierro suelen verse globos, pues los he aprovechado”. Así ha creado un universo digno del intrépido Geronimo Stilton o el generoso Ratoncito Pérez, por el que alguna niña ya ha preguntado.