El Encierro de Pamplona y sus normas a lo largo de la historia. Este año está prohibido pararse en medio del ruedo de la Plaza de Toros a esperar la llegada de los astados de la carrera y también se ha limitado la hora para acceder al recorrido a las 7.30 de la mañana. Las reglas van cambiando y adaptándose a los nuevos tiempos. Si en los comienzos de la carrera, los límites que ponía la autoridad competente se referían más a cuestiones obvias como el tipo de vallado, los cohetes o los cambios de recorrido, siglos después la masificación, las redes sociales y el espectáculo en que se ha convertido el Encierro de Pamplona hacen necesarias medidas para evitar comportamientos en participantes y espectadores que generen un riesgo añadido. Como es de suponer, es cosa harto difícil, algo así como poner puertas al campo.

El encierro nació prohibido, y por eso las autoridades siempre han intentado ponerle normas. En 2027, se cumplirán 160 años del primer bando de la carrera. ¿Recuerdan la cantinela? Ha dicho el alcalde, que no salga nadie, que no anden con bromas, que es muy mal ganau. ¡Riau riau! La canción tiene su gracia, pero también su historia. Hace referencia a uno de las primeras normativas lanzadas por las autoridades en el siglo XVIII (se calcula que en 1717 y 1731 hubo reglas escritas), que prohibía el maltrato de toros en la calle “bajo multa de cuatro ducados y retirada de garrocha”.

Primera página del Bando del Encierro de 1867, redactado por el alcalde Gerónimo Subiza. Redaccion DNN

Porque Pamplona, que desde hace más de una década (2014) cuenta con su propia ordenanza sancionadora de la carrera, primero empezó prohibiendo el encierro y después, a partir del siglo XIX, fue cuando ya desarrolló sus reglamentos y bandos. En la época moderna, el Encierro también ha sufrido modificaciones importante para mejorar su seguridad: se puso doble vallado, se habilitaron gateras en el callejón para el auxilio de los mozos caídos, se puso líquido antideslizante en la curva de Mercaderes, y se pintaron límites en la cuesta de Santo Domingo (rayas en el suelo) para que los mozos no bajaran a buscar a los toros a los corrales.

En 2027 se cumplirán 160 años del primer Bando Municipal que regula el encierro de San Fermín, un documento de seis páginas que fue este periódico quien lo sacó a la luz por primera vez en 2014, tras rescatarlo del Archivo Municipal de Pamplona. El bando, con fecha 1 de julio de 1867, definía el recorrido y sus normas internas, y se componía de quince artículos, aunque solo los tres primeros se referían al encierro y, el resto, a las corridas. Aquel texto del siglo XIX señalaba en su punto 1 lo siguiente: “Teniendo que hacerse los (encierros)del ganado de la lidia por las calles Santo Domingo, plaza de la Fruta, Mercaderes y Estafeta, los habitantes de la misma suspenderán la salida de sus casas, hasta que aquel haya llegado a la plaza”.

Última página del bando de 1867, que se hizo público días antes de San Fermín. Redaccion DNN

Fijaba también en su artículo 2, la “prohibición a mujer, ancianos y niños” de “situarse en las calles que ha de recorrer el ganado”. Por último, el artículo 3 hacía alusión al vallado: “Las vallas o tablados que a la hora del encierro han de colocarse (...) permanecerán fijas hasta que el ganado haya entrado en la plaza”.

No se pudo prohibir

Aquel primer bando del Encierro tenía un porqué. El clamor popular de los pamploneses siempre se impuso a los intentos de las autoridades de prohibirlo, por ello al alcalde (entonces Gerónimo Subiza) no le quedó más remedio que ponerle reglas. No hay que olvidar que el Encierro nació en su origen como un acto prohibido: cuando los mozos saltaban a la calle durante el desarrollo de la Entrada -así se conocía el encierro antaño- de la manada por las calles de la ciudad hasta la plaza de toros. Aquellos mozos, muchos vestidos de paisano, o con chaqueta incluso, corrían lejos de los astados, algunos con garrochas para azuzar a los morlacos. Esos comportamientos eran para la autoridad un acto de desobediencia menor. De hecho, aunque esas carreras estaban prohibidas, el Ayuntamiento las consentía de facto.

El Gobernador exigió un reglamento

Cuentan las crónicas de la época que en la necesidad de crear un bando del Encierro fue determinante también el requerimiento del Gobernador Civil Manuel Moreno en 1867. En una carta remitida al alcalde Subiza el 15 de junio, que se conserva en el Archivo Municipal, la autoridad provincial acceder a la celebración del “encierro de toros”, pero exige que “se adopten las providencias que su reconocido celo le supiese dar para evitar las desgracias que con tales motivos suelen acontecer”. Así le requiere que el encierro “se celebre para lo sucesivo”, “antes del amanecer y por las puertas más inmediatas a la plaza”, y con unas normas que deberían “hacerse notorias con la anticipación debida para el conocimiento del público”. Así lo hizo Subiza, quien dictó el citado Bando.

Este reportaje recoge algunos de los límites, reglas y normas, que a lo largo de su historia se le han puesto al Encierro. Una de las más importantes, la Ordenanza del Encierro, que en 2014 comenzó a sancionar la carrera, y que establece multas que van desde los 600 euros hasta los 60.000 euros. Aquel año también pintó la famosa línea roja en Santo Domingo para evitar que los corredores bajaran a corrales. Las primeras multas por sobrepasarla fueron de 200 euros. En 2022 se adelantó 10 metros esa línea. Yeste año, prohibido quedarse en el ruedo esperando a que llegue la manada. Hay que abandonar la plaza.

Los hitos del Encierro: bandos y normas

1776: Vallado, en vez de mantas. En 1776 se calcula que se introdujo el vallado. Hasta entonces, el Consistorio pagaba las vallas del ruedo, pero no las restantes, y obligaba a los pamploneses a “cerrar puertas y patios con tablados o mantas”.

1867: Primer bando. En 1867, el 1 de julio, se desarrolla el primer bando municipal con 15 artículos. Prohibía salir de las casas, y, a mujeres y niños, estar en el recorrido.

Los toros entrando por el Portal de la Rochapea en 1911. Redaccion DNN

1892: Cohetes de aviso. El bando de 1892 señala: “...Se anunciará con cohetes tanto a la salida del ganado del corral como a su entrada en la plaza”. En 1927, se introducen los 4 cohetes. Son las señales acústicas que marcan el desarrollo del acto.

1902: Paso de autoridades. En 1902 hubo un reglamento taurino con 5 artículos del encierro. Además, a principios de siglo, para hacer cumplir el bando, se empezó a realizar el paso de autoridades, que hoy sigue.

1922: Plaza de toros nueva y Telefónica. El último cambio en el recorrido fue en 1922, con la construcción de la plaza de toros actual, ya que la vieja estaba donde el Gayarre (en la foto, los toros por Duque de Ahumada). Desde 1876, va por Estafeta.

Uno de los primeros encierros a la Plaza Nueva, la actual, inagurada en 1922.

1930: La figura de los dobladores. En 1930, Pedro Chávarri, Chico de Olite, (en la foto) fue el primer doblador oficial. Pero antes ya, desde el siglo XVII, había pastores en el encierro. En los años 30 del siglo XX fue muy famoso Germiniano Moncayola.

1931: Se estrecha la plaza Consistorial. En 1931, por cuestiones de seguridad, se introduce un vallado en diagonal junto a la Casa Consistorial. Hasta entonces, los toros, como se ve en la foto, disponían de toda la plaza para hacer a su antojo.

1942: Doble vallado. El 8 de julio de 1939 se da un encierro dramático, cuando un toro, Liebrero, se escapó del recorrido rompiendo el vallado a la altura de Telefónica e hirió a una espectadora. Años más tarde, se introduciría el doble vallado actual.

Los toros recorriendo Telefónica con doble vallado, en el año 1952. Redaccion DNN

1975: Gateras. Boquetes en los bajos de las paredes del callejón para el resguardo de los corredores. Esta medida de seguridad se introdujo en 1975 tras el trágico encierro del 9 de julio. En 2014 se hizo la gatera vertical para la salida del personal.

1998: Adiós a las aceras. Tras una gran polémica, el Ayuntamiento sustituye el adoquín por loseta en las calles del recorrido del encierro, haciendo desaparecer las aceras (en la foto en 1992) esos refugios, más psicológicos que otra cosa, de los corredores.

2005-2006. Antideslizante en Mercaderes. Una de las medidas que ha influido más en el desarrollo de los encierros de este siglo. Desde 2005, en que se hizo la prueba piloto, el antideslizante vertido en Mercaderes contribuye a que los toros no se caigan y la manada no se rompa.

2014: Multas de hasta 60.000 euros. El Ayuntamiento de Pamplona redactó una ordenanza sancionadora del Encierro, que recoge multas desde 600 hasta 60.000 euros. Ese año, la Misericordia optó por dejar fijas las puertas del callejón para evitar montones.

Un joven se hace un selfie durante el Encierro, una actitud sancionable.

2014 y 2022: Línea roja en Santo Domingo. En 2022, el Ayuntamiento adelantó 10 metros la línea roja que en 2014 se pintó en Santo Domingo para evitar que los corredores bajaran hasta los corrales de Santo Domingo en el inicio del encierro.

2026: Prohibido esperar en el ruedo. Dos nuevas reglas llegan al Encierro de 2026. Por un lado, los corredores que lleguen a la Plaza de Toros antes que la manada deberán abandonar el ruedo. Por otro, la hora límite de acceso al recorrido queda fijada en las 07.30 horas.