Pello Reparaz: "Para entender el Chupinazo hay que vivirlo"
Arrancan los Sanfermines con la presencia de personalidades como Marta Garatea, autora del cartel, y Pello Reparaz, vocalista de Zetak, que han disfrutado del Chupinazo desde el Ayuntamiento
Apenas terminado el último bocado del almuercico, el Ayuntamiento de Pamplona ha observado con paciencia cómo su plaza se iba llenando de gente que, un año más, ha mutado del blanco impoluto de la ropa recién sacada del armario al granate de la sangría. “Parecen un caos, pero estas fiestas —las mejores del mundo— son toda una máquina de precisión”, describía, a escasos minutos del cohete, el alcalde de la ciudad, Joseba Asiron.
Y mientras la multitud aguardaba al sol, en uno de los Chupinazos más calurosos de las últimas ediciones, caras conocidas esperaban en el Consistorio, con menos bochorno, pero mismos nervios e ilusión. Marta Garatea, autora del cartel de San Fermín 2026, decía que, otros años, ni siquiera se acercaba al Casco Viejo para presenciar el arranque de las fiestas. “Algunos amigos sí que venían y a mí me parecía una locura, yo lo solía vivir tranquila, pero este año estoy aquí, escuchando cómo retumba la plaza, y se me pone la piel de gallina”, compartía emocionada.
A su lado se encontraba Gio Palushaj, su pareja y compañero en la espectacular —aunque también estresante— aventura de ser la diseñadora de uno de los principales iconos de las fiestas. “Vine a Pamplona con 16 años y, al principio, pensé que estas fiestas no eran para mí, pero ahora soy súper sanferminero”, decía. La clave reside, para ambos, en dar con el plan adecuado para cada persona. Justamente, el cartel de Marta recoge todas las opciones habidas y por haber.
La pareja ha tenido la suerte de poder disfrutar, además, de tirar uno de los tantos cohetes que se lanzan después de proclamar el inicio de las fiestas. “No sabíamos si íbamos a poder, pero al final, nos hemos puesto allí y me han dejado prender uno. Ha sido increíble”, reconocía Marta. Y por si se borrase de sus memorias un día como el de ayer –cosa poco probable– la joven se quedó con un trozo del confeti que inundó la plaza segundos después del estallido de la pólvora.
Para asegurarse de que todo salga acorde a lo planeado, Andrea López Lana supervisa el encendido de cada mecha. Su empresa, Pirotecnia Norte, suministra de pólvora a multitud de fiestas de Navarra, entre ellas, los Sanfermines. Se posiciona en el balcón y, cada 6 de julio, coloca el cohete en el atril y se encarga de que nadie haga nada que pueda suponer un riesgo para los presentes.
“Son momentos de muchos nervios y, a veces, la gente no piensa con tanta claridad”, explicaba con humor minutos después del arranque de las fiestas. Entre las temeridades más habituales se encuentran “echar la mano al cohete o no apartarse lo suficiente”, seguía. En su larga experiencia ha visto lluvia, avisos de tormenta y todo tipo de contratiempos meteorológicos, “pero el calor de este año es muy intenso, de los peores desde hace tiempo”, reconocía.
Reconciliarse con la fiesta
Pello Reparaz, vocalista de Zetak, contaba esta mañana que llevaba un tiempo desvinculado de los Sanfermines. “El tema de las fotos puede ser agobiante a lo largo de todo un día, así que dejé de venir”, ha admitido. Sin embargo, no ha tardado en reconciliarse con las fiestas y ahora, ha revelado, “los disfruto muchísimo”.
Como buen navarrico, en su momento, fue uno de los valientes que conforman la marabunta de la plaza. “Tengo claustrofobia, así que me arrepentí muchísimo de meterme, porque claro, era un chavalín, no tenía cuerpo”, recordaba entre risas. Hoy era la primera vez que pisaba este lugar —el interior del Ayuntamiento— en este día —6 de julio—, y las expectativas no se han quedado grandes. “Vivirlo desde aquí es interesantísimo, una experiencia redonda”, exclamaba.
El artista lleva ya un tiempo intentando comprender el imaginario colectivo y cultural navarro, y lo de esta mañana ha sido un evento “imprescindible para entenderlo”. Aunque no es muy futbolero, en los últimos años también se ha acercado a este deporte porque le apasiona “entender cómo funciona la mente desde el punto de vista antropológico”. Además, como músico, le asombra ver la manera en la que la música ambienta la ciudad de forma casi ininterrumpida durante nueve días. “Es parte de todo acto cultural, pero aquí, puede sentirse en el aire a lo largo de todos los Sanfermines”, ha reflexionado
Esta vez, las fiestas tienen un sabor agridulce para él. “Mi querida tía está ingresada en el Hospital San Juan de Dios y no sabemos cuándo nos dejará, pero probablemente sea estos Sanfermines”, se ha sincerado. Acompañado por sus dos primos, el músico de Zetak portó consigo el pañuelico de su izeba, para tenerla bien cerca en uno de los momentos más importantes y memorables del año.