Miles de pamploneses y pamplonesas vestidos de blanco y rojo han llenado las calles de Pamplona este martes, 7 de julio, día grande de las fiestas, para arropar a San Fermín a su paso por el Casco Viejo de la ciudad en la tradicional procesión en honor al santo, que este año ha sufrido modificaciones debido a las alertas por altas temperaturas.
En concreto, se ha acordado reducir el número de paradas para evitar la exposición de la ciudadanía a las temperaturas extremas previstas, que han superado los 30ºC. La procesión ha mantenido recorrido y horario, pero solo ha mantenido dos paradas: en la plaza del Consejo, para el canto de la 'Jota Ofrenda a San Fermín', a cargo de la Coral Santiago de la Txantrea; y en el pozo de San Saturnino, para el 'Agur Jaunak' que interpretan los txistularis junto al coro de Napardi.
A su paso por las calles de Pamplona, en una jornada marcada por las elevadas temperaturas, la figura de San Fermín ha estado acompañada por la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, las cruces parroquiales de San Francisco Javier, San Miguel, San Agustín, San Lorenzo, San Nicolás, San Cernin y San Juan, la Cruz Arzobispal, los gremios y cofradías (Hermandad de la Pasión, Congregación Mariana, Hermandad de Labradores y Carpinteros), dantzaris municipales, txistularis, clarinero y timbales, el Cabildo Catedralicio, el Arzobispo de Pamplona, la bandera de la ciudad, maceros, libreas, la Corporación municipal, la Policía Municipal vestida de gala y La Pamplonesa.
Sobre las 10 horas, la Corporación municipal, vestida de gala y encabezada por el alcalde, Joseba Asiron, ha salido de la Casa Consistorial para recoger al Cabildo de la Catedral, y a continuación desfilar hacia la iglesia de San Lorenzo. Desde allí, unos pocos minutos antes de las 11 horas, el santo ha salido para procesionar por las calles de la parte vieja de la ciudad entre los aplausos de los pamploneses.
En la plaza del Consejo ha tenido lugar la primera de las paradas, hacia las 11.20 horas, donde ha tenido lugar la jota interpretada por la Coral Santiago de la Txantrea, para continuar por calle Zapatería, Calceteros, Mercaderes, Plaza Consistorial y San Saturnino. En esta última calle ha tenido lugar la segunda y última parada de este año, con el 'Agur Jaunak'.
A lo largo del recorrido se han dedicado distintas interpretaciones musicales y exclamaciones como 'Viva San Fermín, Gora San Fermín' al santo, que en la calle Mayor ha recibido el ya tradicional lanzamiento de pétalos de rosa.
Hacia las 12.15 horas, la figura del santo ha regresado a la parroquia de San Lorenzo. Allí, pasadas las 12.30 horas, se ha celebrado la misa en honor a San Fermín, oficiada por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, y el Cabildo Catedralicio, y en la que han participado también la Capilla de Música de la Catedral, el Orfeón Pamplonés y la Orquesta Sinfónica de Navarra.
Durante la homilía, el arzobispo Florencio Roselló ha destacado que la procesión "habla por sí sola, es una manifestación de fe, de cariño, de amor a San Fermín". Pero "también es una manifestación de esa Iglesia que quiere salir a la calle, de esa Iglesia de puertas abiertas". Y sobre todo, de ese San Fermín bajo cuyo 'capotico' "cabe todo el mundo".
Por otro lado, ha señalado que San Fermín "nos invita a convertir la mirada", para "vernos los unos a los otros como personas, no como rivales"; para "vernos como hermanos, no como enemigos"; para "respetar la dignidad de la persona sea de donde sea, venga de donde venga".
También ha hecho referencia a las declaraciones que realizó el Papa en el Congreso de los Diputados, donde emplazó a "desarmar el lenguaje que muchas veces utilizamos entre nosotros". "Los responsables públicos, sociales, religiosos, estamos llamados a ser los primeros que demos testimonio", ha manifestado, tras añadir que "somos los primeros en dar testimonio de convertir la mirada, de no ver rivales, ver hermanos, de no ver enemigos, ver ciudadanos próximos".