MADRID. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado hoy que el ente público Loterías y Apuestas del Estado (LAE) se transformará en Sociedad Estatal, lo que permitirá la entrada del capital privado hasta un treinta por ciento.
Esa transformación estaba prevista en el anteproyecto de Ley del Juego -que el Consejo de Ministros revisó el pasado mes de septiembre- y también en una disposición adicional incluida en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2011, pero estaba sobre la mesa desde hace más de un año.
De hecho, la reforma del sector ha soliviantado a una parte de los "loteros", que han protagonizado durante los últimos meses varias acciones de protesta contra la reforma, que han tachado de "privatizadora".
Según datos de las principales organizaciones patronales que agrupan a las administraciones de lotería, el juego estatal (Lotería Nacional, Primitiva, Bonoloto o la Quiniela) factura unos 10.000 millones de euros cada año, de los que unos 3.000 van al Tesoro.
Las administraciones de Loterías y Apuestas del Estado -unas 4.000 en España- emplean a unas 12.000 personas de forma directa, y a unas 25.000 de forma indirecta, según datos de las administraciones.
La mayor parte de la facturación procede del sorteo extraordinario de Navidad, que se realiza el 22 de diciembre, un sorteo muy arraigado en España y en el que los ciudadanos invierten unos 3.000 millones cada año (aproximadamente el 30 por ciento de la facturación de LAE).
La transformación del ente público LAE en Sociedad Estatal estaba también prevista por el Ejecutivo en el proyecto de Presupuestos para el próximo año, que en su disposición adicional 40 ya concreta que el Consejo de Ministros tiene intención de aprobar los estatutos sociales de la nueva Sociedad antes del próximo 31 de marzo.
Pero la reforma está además prevista en la Ley del Juego, que el Gobierno tiene previsto aprobar el próximo mes de enero, y con la que el Ejecutivo quiere regular todas las modalidades de juegos de azar, en especial en las nuevas formas de juego, como las apuestas por Internet, por el teléfono móvil, por sistemas interactivos o mediante herramientas informáticas.
La legislación, que prevé la creación de un nuevo impuesto que será diferente para cada tipo de juego y que recaerá sobre los operadores, persigue modernizar el sistema actual mediante la transformación del organismo Loterías y Apuestas del Estado en sociedad estatal.
Los responsables de Loterías y Apuestas del Estado (LAE) han incidido durante los últimos meses en que el objetivo de la reforma del régimen de comercialización de las loterías del Estado es atribuir "racionalidad" a un modelo de gestión que han tachado en ocasiones de "casi feudal".
Esas reformas cuentan además, según han mantenido los actuales responsbles del ente público, con el respaldo mayoritario del sector.