PAMPLONA. La detención tuvo lugar después de que el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil observara en una parcela de la localidad navarra de Lerín, dedicada al cultivo de olivo, una gran cantidad de veneno-raticia diseminado por la finca.
En concreto, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado, los agentes recogieron un total de 235 bolsas de veneno, con la inscripción de 'raticida nocivo', que al parecer el responsable de la finca había colocado para exterminar a los ratones.
El departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra no autoriza la utilización de veneno para el exterminio de plagas en el medio rural, motivo por el que la Guardia Civil ha imputado a J.L.I.U, de 53 años, un delito contra la fauna, flora y animales doméstios.