PAMPLONA. El cocinero navarro Pedro Ábrego Velasco recibió ayer en Madrid el II Premio Francisco de Javier de manos del presidente de Navarra, Miguel Sanz. La entrega del galardón tuvo lugar a las 20 horas en el Museo de la Ciudad de Madrid y en la ceremonia ofrecieron un concierto la soprano Sabina Puértolas, el tenor José Luis Sola y el Barítono Iñaki Fresán, acompañados al piano por Juan Antonio Álvarez Parejo.
A la hora de entregar el premio, el Ejecutivo foral valoró que "con su buen hacer profesional durante décadas, su sencillez, constancia, tenacidad, capacidad de trabajo, sacrificio y entrega, lealtad, humor y humanidad, ha contribuido muy significativamente a la buena imagen de su tierra natal, Navarra, a la que ha seguido siempre profundamente unido y hacia la que ha protagonizado numerosos gestos de generosidad". Pedro Ábrego, que releva en esta segunda edición del Premio al rejoneador estellés Pablo Hermoso de Mendoza, nació en Lerín el 26 de agosto de 1927.
Empezó a trabajar a los 15 años en diversos trabajos, uno de los cuales le llevó a ser director comercial de una importante empresa venezolana, pero no fue hasta 1971 cuando abrió su primer restaurante, Mesón el Caserío, y se dedicó profesionalmente a la restauración. Al año siguiente, en 1972, inauguró su segundo local, el Mesón Txistu, en la zona norte de Madrid, y ya en 1976 fundó el restaurante Asador Donostiarra, muy próximo al anterior, en los que desde entonces ofrece cocina típicamente navarra.
Hoy en día, Pedro Ábrego da empleo directo en sus negocios a 120 personas. En su currículum, Ábrego atesora varios galardones, entre los que sdestacan la Medalla de Plata en el Trabajo en el año 2002, el Tambor de Oro de la ciudad de San Sebastián en 2007, y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo concedida en mayo de 2010 por el Consejo de Ministros, un galardón, este último, que tiene como objetivo premiar y destacar el mérito a una conducta "socialmente útil y ejemplar" en el desempeño de un trabajo, profesión o servicio.