pamplona. El presidente de la Plataforma Navarra del Voluntariado, José Luis Guijarro, advirtió ayer del "riesgo de la instrumentalización de los voluntarios como mano de obra asequible para el desarrollo de las políticas sociales del sector público". Otro de los problemas que a su juicio afectan al voluntariado proviene de las subvenciones públicas, de las cuales comentó que "no pueden ser el único modo de financiación" y añadió que desea que "mejore la puntualidad" de las convocatorias y adjudicaciones pues, según afirmó, el año pasado las ayudas se materializaron el 31 de diciembre, el último día del año. Por todo esto, José Luis Guijarro pidió que se "respete" su "autonomía" y aprovechó para recordar la "excelente labor" que están llevando a cabo los voluntarios de Navarra.

Guijarro realizó estas declaraciones en el tributo que la Comunidad Foral rindió ayer a las más de 6.000 personas en Navarra que realizan labores de voluntariado, con motivo del Homenaje a Navarra. El acto tuvo lugar en la Sala del Trono del Palacio de Navarra, donde acudieron representantes de 49 organizaciones de voluntariado junto al presidente de Navarra, Miguel Sanz, que obsequió a cada entidad con el escudo de Navarra; y la consejera de Asuntos Sociales, Isabel García Malo,

El perfil del voluntario en Navarra, explicó José Luis Guijarro, es el de "una persona estabilizada, que tiene sus recursos establecidos y que dedica tiempo a los demás, dentro de una cultura en la que la disponibilidad hacia los demás se considera una virtud". De este modo, Guijarro rompió con el cliché de que los jóvenes son el sector mayoritario dentro del voluntariado. Aunque esto no significa que la juventud no se implique, que lo hace. Responden, eso sí, a un tipo distinto de voluntariado, "de carácter temporal, mientras estudian", concluye José Luis Guijarro.

En esta misma línea se expresó Joaquín Mencos, presidente de Cruz Roja, quien dijo que han notado "una fuerte entrada de voluntarios jubilados y prejubilados" muy satisfactoria puesto que se trata de personas con "tiempo libre, preparación y que trabaja con mucho rigor". Por supuesto, Mencos animó todo el mundo a que "pruebe" el voluntariado porque es "muy gratificante, recibes mucho más que lo que das". Y no olvidó a los 1.500 voluntarios que han pasado a lo largo del año por Cruz Roja, ni a los 14.000 socios que aportan, económicamente, su granito de arena, también en concordancia con Guijarro y su alegato por no depender exclusivamente de subvenciones públicas.

Respecto a la misión de los voluntarios, José Luis Guijarro los estableció en dos: "Trabaja para los desfavorecidos sin obtener lucro alguno" y, de esta forma, lograr "la transformación hacia un mundo más justo para todos".