madrid. Europa continuó ayer sufriendo los rigores del frío y de las fuertes nevadas, que se han cobrado ya más de veinte víctimas mortales y han afectado gravemente al tráfico aéreo, ferroviario y de carretera.
No obstante las últimas predicciones meteorológicas apuntan a una ligera mejoría en todo el centro y este de Europa, lo que empezó ya a notarse en los aeropuertos, cuyo tráfico comenzó a normalizarse.
El intenso frío que ha acompañado a las fuertes nevadas ha causado el mayor número de muertes en Polonia, donde fallecieron al menos 30 personas, mayoritariamente indigentes.
El temporal de frío y nieve ha provocado sobre todo un importante caos en las comunicaciones de toda Europa central y oriental.
En el Reino Unido permaneció ayer cerrado el aeropuertos de Gatwick, en las cercanías de Londres, mientras que el de Edimburgo, en Escocia abrió a las 16.00 GMT, seis horas después de lo previsto.
El aeropuerto de Gatwick, que tenía previsto reabrir ayer tras el cierre del miércoles, no pudo operar hasta las 06.00 GMT de hoy a causa de la intensas nevadas.
La mitad de los servicios del tren Eurostar entre Bruselas y Londres fueron cancelados, así como siete de los 17 servicios previstos para hoy entre Londres y París.
Francia sufrió problemas de circulación en carreteras, trenes y aeropuertos en el norte y el noroeste, si bien las previsiones meteorológicas parten de una mejoría.
A última hora de la tarde, los servicios meteorológicos mantenían 32 del centenar de departamentos franceses en alerta naranja, pero sacaron de la lista a los de la región de París, lo que permite esperar una mejora en el tráfico aéreo.
La Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) ordenó la suspensión del 25% de vuelos en el aeropuerto Charles de Gaulle, el mayor de la capital, y un 10% en el segundo, el de Orly. También se tuvieron que suprimir una veintena en el aeropuerto de Lyon.
En los ferrocarriles, la situación debería volver progresivamente a la normalidad hoy, después de que ayer se hubieran suprimido la mitad de los Eurostar que conectan París con Londres, así como un 20% de los trenes de alta velocidad (TGV) entre París y el sureste de Francia.
Alemania quedó prácticamente cubierto de norte a sur bajo un grueso manto blanco, mientras en los principales aeropuertos se sucedían los retrasos y anulaciones de vuelos.
La situación era de caos en las carreteras y autopistas de buena parte del país, así como en las estaciones de trenes de Fráncfort y otras ciudades, donde centenares de viajeros pasaron la noche de miércoles a jueves al quedar sus trenes retenidos.
En el este de Europa, el temporal ha causado los mayores estragos en la República Checa, donde las fuertes nevadas colapsaron durante algunas horas el aeropuerto de Praga.
En Rumanía, el mal tiempo provocó la suspensión de una veintena de vuelos nacionales e internacionales.
En la ciudad meridional de Foca, en Bosnia, se decretó el estado de alerta después de registrarse inundaciones por el desbordamiento del río Drina.