pamplona. Un frente de frío y nieve sepultó ayer la mitad norte de Navarra, en una jornada que por su naturaleza festiva se salvó de matices posiblemente caóticos, dado el volumen y la intensidad de las precipitaciones. El aeropuerto de Noáin y la Autovía de Leitzaran concentraron la mayor parte de los trastornos, el primero con cinco vuelos cancelados y otros retrasados, mientras que la A-15 debió ser cerrada al tráfico de camiones hasta el mediodía.

La capital navarra y su comarca también sufrió los rigores de un anticipado invierno, que cubrió las calles de espesores de nieve próximos a los 15 centímetros. Las más leves pendientes se convirtieron durante las primeras horas del día en escollos insalvables para decenas de conductores, molestos por la escasa presencia de máquinas quitanieves en la ciudad.

El limitado número de vehículos que ayer por la mañana circularon por Pamplona evitaron incidentes de consideración, pero al mismo tiempo impidieron que la nieve se disolviese del mismo modo que acostumbra bajo un tránsito rodado constante. Por este motivo, las salidas de la ciudad registraron pequeñas retenciones durante la primera parte de la jornada, hasta que el aumento de las temperaturas derritió la nieve acumulada.

Del mismo modo, el transporte comarcal sufrió diversas incidencias y algunas líneas no pudieron funcionar por la mañana. En otros casos, los recorridos debieron ser recortados o se introdujeron itinerarios alternativos. La cuesta de Beloso o la cuesta de las Ventas de Andrés, por ejemplo, limitaron los desplazamientos de los autobuses.

pista de despegue impracticable Las precipitaciones nivosas sí consiguieron inutilizar el aeropuerto de Noáin hasta pasadas las 12.00 horas. Hasta entonces tan sólo pudo despegar el primer vuelo del día con destino a Madrid, a las 7.00 horas, coincidiendo con el comienzo de la nevada. Tres vuelos de salida debieron ser cancelados (uno a Barcelona y dos a Madrid), así como uno de llegada (Madrid), y otro más fue desviado al aeropuerto de Bilbao (procedente de Barajas), con los consiguientes trastornos para los pasajeros que iniciaban sus vacaciones del puente, indicaron fuentes de AENA.

Los esfuerzos por parte del personal del aeropuerto para mantener la pista de despegue en condiciones operativas fueron insuficientes, lo que motivó las quejas de los pasajeros afectados, que pudieron recobrar el importe de sus billetes o cambiarlos para días posteriores. El vuelo a Estambul sufrió igualmente un retraso de doce horas y después de que se intentase operar desde Zaragoza, fue cancelado por el plante de los controladores. El chárter a Marrakech, por su parte, pudo volar por la tarde sin contratiempos.

camiones cruzados A pesar del amplio dispositivo de quitanieves movilizado por el departamento de Obras Públicas del Gobierno de Navarra, con un total de 105 máquinas, la nieve obligó a cortar durante las primeras horas de la mañana la A-15 en sentido norte, a partir de Irurtzun, para vehículos pesados. La medida fue acordada después de que se registraran varios accidentes de camiones, que acabaron cruzados en la calzada en diversos puntos de la autovía, como Pagozelai, Erice y Berriozar, Arraiz, la rotonda del polígono de Areta y Noáin.

A lo largo del día día también fue necesario el uso de cadenas en los puertos de la red secundaria de Urkiaga, Artesiaga, Egozkue, Belagua y el antiguo puerto de Belate. Asimismo, se estableció un paso alternativo a vehículos por peligro de desprendimientos de carámbanos de hielo entre Burgui e Isaba, y fueron necesarias las cadenas en la carretera de acceso al Santuario de San Miguel de Aralar.

Además de los incidentes que se registraron en la Autovía de Leitzaran, la Policía Foral atendió durante la jornada colisiones por alcance de tres turismos en Orkoien, y varios automóviles quedaron atascados en el acceso a la gasolinera de Mugiro. Las salidas de vía sin consecuencias para los ocupantes de los vehículos también fueron ayer una constante.

El transporte ferroviario tampoco se salvó de las incidencias , aunque fueron de menor magnitud. Los pasajeros del primer Alvia de la mañana entre Madrid y Pamplona tuvieron que cambiar de tren en Zaragoza para prevenir complicaciones en el intercambiador de Plasencia de Jalón. Durante el resto de la jornada los horarios de llegada acumularon pequeños retrasos, informaron desde Renfe.