pamplona. El que se prometía como uno de los puentes forales con mayor actividad en el aeropuerto de Noáin (106 vuelos y unos 8.000 viajeros) pasará a la recién estrenada historia de la nueva terminal como uno de los más accidentados. El plante de los controladores aéreos y la nevada que el viernes sepultó la mitad norte de Navarra han obligado a cancelar en los dos últimos días un total de 24 operaciones, con unos 1.800 pasajeros afectados, según las estimaciones de Aena.
Desde la entidad aeroportuaria, así como desde la compañía Iberia, se esperaba que hoy se vaya recuperando progresivamente la actividad del aeropuerto, aunque esta circunstancia dependerá en gran medida del modo en que los aeropuertos de Barajas y El Prat recompongan sus programas de despegues y aterrizajes. La única operación que se realizó ayer fue la de un avión charter que aterrizó una hora antes del partido Osasuna-Barça y despegó después del partido para retornar a los jugadores y acompañantes a la capital catalana.
Los controladores del aeródromo navarro sí acudieron ayer a sus puestos de trabajo, pero el bloqueo global del espacio aéreo español frustró cualquier operación a lo largo de la jornada. La huelga provocó ayer la cancelación de nueve vuelos regulares que tenían origen o destino en el aeropuerto de Pamplona, ocho con origen o destino Madrid, y uno a Barcelona.
En lo que respecta a los vuelos chárter programados a Praga (República Checa) y Amman (Jordania), vivieron suertes completamente diferentes. El primero de ellos, con 140 pasajeros afectados, fue cancelado por la touroperadora Travelplan después de constatar que era imposible completar el trayecto al no poder volar hasta Noáin la correspondiente aeronave. La decisión fue adoptada pasadas las 12.00 horas.
En el caso del vuelo a Jordania, la touroperadora Politours sí consiguió salvar el pasaje solicitando a primera hora de la mañana permiso al aeropuerto de Biarritz para operar el vuelo desde allí. Los 129 pasajeros de este chárter fueron trasladados en autobús a primera hora de la tarde hasta la ciudad francesa, donde aterrizó y despegó, pasadas las 21.00 horas, el avión con destino a Amman.
Después de que se decretara la apertura del espacio aéreo, desde Noáin si despegó un vuelo médico a media tarde, pero ninguno de los aviones comerciales pudo operar posteriormente dado que Iberia ya había decretado su cancelación por la mañana, al no tener garantías de que los aviones fueran a estar disponibles.
Por este motivo no se repitieron las escenas del día anterior, con filas de viajeros frente al mostrador de la aerolínea para buscar combinaciones que salvaran sus vacaciones. La mayoría de los pasajeros que tenían ayer billete en alguno de los vuelos optaron por telefonear previamente al aeropuerto para informarse sobre el estado de las operaciones.
los que pudieron volar El viernes tan sólo pudieron volar desde Noáin tres aviones con normalidad, después de salvar los problemas meteorológicos y el conflicto de los controladores. Únicamente despegaron del aeródromo navarro el primer vuelo de la mañana con destino Madrid, el segundo a Barcelona y el chárter a Marrakech (Marruecos), que incluso partió con cierta puntualidad en torno a las 17.00 horas. Su despegue se anticipó apenas una hora al anuncio del cierre del espacio aéreo español, lo que evitó que se quedará aparcado en la pista.
Por el contrario, los 180 pasajeros del vuelo a Estambul vivieron una situación rocambolesca al ser perjudicados, en primera instancia, por la nevada matutina, que impidió que el avión turco tomara tierra en Noáin y fuera desviado a Madrid, y después sufrieron el plante laboral de los controladores, ya que tampoco el avión que les esperaba en Zaragoza pudo despegar. Un autobús los trajo de regreso a la capital navarra de madrugada, al renunciar por completo a viajar a Estambul.