pamplona. La Policía Foral ha imputado a ocho conductores en la última semana por delitos contra la seguridad vial, seis de ellos por alcoholemia, otro por circular con el carné retirado por puntos y el último por conducir un vehículo sin tener el permiso necesario.

Entre los imputados por casos de alcoholemia positiva figura un varón de 49 años vecino de la merindad de Pamplona que se quedó dormido al volante en medio de la calzada en una calle de la capital navarra, y que en las posteriores pruebas arrojó una tasa de 0,60 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Los hechos ocurrieron en la madrugada del sábado 4, cuando una patrulla de la Policía Foral observó un vehículo parado en medio de la calzada con el semáforo en verde y al ver que no arrancaba fueron a comprobar qué ocurría, momento en el que comprobaron que el conductor se encontraba dormido.

El conductor imputado por circular con el carné en periodo de suspensión temporal por la pérdida de puntos reglamentarios es un vecino de Pamplona que fue interceptado el miércoles en Berrioplano tras sufrir un accidente de tráfico leve. Por su parte, el detenido por conducir un vehículo a motor sin haber obtenido nunca el carné es otro pamplonés de 45 años que fue sorprendido el lunes, 29 de noviembre, en un control en Cordovilla.

dos negativas a hacer la prueba Los otros imputados por alcoholemias positivas son un ciudadano francés que fue interceptado el sábado en un control en Urdax y dos varones, uno de 32 años y vecino de Tafalla y otro de 41 y con residencia en Tudela, que superaron la tasa penal de alcohol en sendas pruebas realizadas en esta pasada noche en Tafalla y Monteagudo. La lista de imputados se cierra con dos conductores que presentaban claros síntomas de haber ingerido alcohol pero que se negaron a realizar las pruebas correspondientes.

Uno de ellos, pamplonés de 49 años, se vio implicado en un accidente el pasado martes en Beriáin cuando viajaba solo y resultó herido leve, de forma que los agentes lo detuvieron al negarse a realizar las pruebas de etilometría, tanto las de aire como las de analítica de sangre. El otro imputado por el mismo motivo es un varón de 35 años vecino de la Sakana que fue interceptado en el casco urbano de Lakuntza y en el que los agentes vieron claros síntomas de haber tomado bebidas alcohólicas, pero el conductor se negó a someterse a las pruebas.