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Un puente pasado casi "en familia"

Ni foral, ni estatal, el "macropuente" de San Francisco Javier, la Constitución y la Inmaculada pasa con más pena que gloria en el Valle de Baztan y en los municipios de la cuenca del Bidasoa. El tiempo no acompaña pero la cartera, aún menos.

EL Día de Navarra pasó frío y húmedo, completamente desangelado en el Valle de Baztan y en los municipios vecinos de la cuenca del Bidasoa, con nieve en la carretera y en os montes, la población en viaje de compras prenavideñas, y como ya se presumía sin llegada de visitantes, recelosos por la adversa meteorología y aún peor, por la crisis económica. Y en el esperado "puente", la ocupación de las casas y hoteles rurales no ha llegado al 60%, como ya se esperaba de acuerdo con las muy escasas reservas como máximo para dos noches y las anulaciones que se han producido a última hora.

La situación económica ha pesado como una losa en un año turístico que ha sido muy irregular y peor de largo que en anteriores ejercicios, con menos visitantes y duración de las estancias más reducida y este presunto macropuente no contribuirá a mejorarlo. El Día de Navarra se redujo al concierto en la parroquia de la Agrupación Coral de Elizondo y de la coral txiki,, pero luego las calles se quedaron prácticamente desiertas por la nieve que cayó de forma intermitente y por la ausencia de visitantes.

Y las perspectivas hasta el miércoles no son mejores, ya que los pocos visitantes que han llegado lo han hecho como máximo para dos días, siendo una gran mayoría los que han permanecido un solo día. Todos los establecimientos hoteleros tienen plazas disponibles, y aquí no ha influido el conflicto de los controladores y aeropuertos, sino en todo caso la adversa meteorología de los primeros días y la delicada situación económica que han decidido a quedarse en casa en previsión de las festividades navideñas que llegan enseguida.

Las anulaciones también han contado de forma negativa. "Unos anularon el jueves y otros lo hicieron el viernes por la mañana, y no tiene ninguna pinta de que la ocupación vaya a mejorar", manifestaron en un establecimiento hotelero. Y en general, todos se encuentran en idéntica situación y sus previsiones son igual de pesimistas.

Además del concierto institucional, el Día de Navarra se celebró en Azpilkueta donde los vecinos acudieron a la misa en la ermita de San Francisco Javier que existe en el barrio de Apaioa, oficiada por el párroco Juan Felipe Franchez. La ermita es la única dedicada al santo patrón que existe en Navarra, y su construcción data de 1697. Y el macropuente, no se ha sentido apenas para descontento de la hostelería y el turismo que tenían esperanza de cerrar bien el año.