La familia de Mª Ángeles Germán López continúa sin tener noticias sobre la desaparición de esta mujer cuando se cumplen cuatro meses desde que el 9 de agosto abandonó su domicilio de Urbiola tras indicar por teléfono a su marido que se dirigía al veterinario de Los Arcos con su perro. Desde entonces, las gestiones que realiza la Policía Foral han sido infructuosas, pese a la detención y posterior puesta en libertad de un matrimonio y los sondeos realizados por los bomberos en diversas lagunas del entorno de Urbiola. La incertidumbre está generando un gran desánimo en los familiares de Mª Ángeles que todos los días esperan recibir una llamada telefónica que les dé pistas o desbloquee la situación.

Marcos Navarlaz Germán, sobrino de Mª Ángeles, que se erigió desde el principio en portavoz de la familia, reconoció ayer el desánimo y la preocupación de la familia y comentó que desde hace tiempo la Policía Foral no les da ninguna noticia. Mª Ángeles Germán tiene seis hermanos, algunos de los cuales residen en Zizur, donde cada miércoles, como ayer, tiene lugar una concentración para recordar que la mujer de 44 años sigue en paradero desconocido. "La preocupación que tenemos es grande. Mi abuelo Cristóbal (padre de Mª Ángeles) apenas habla del tema, se lo guarda todo, calla, y la verdad es que da mucha pena. Tiene 84 años y esta situación le ha supuesto un palo enorme". El desánimo no es menor entre sus hijos e hijas.

"La familia está desperdigada, hay hermanos de la tía Angelita que viven en Zizur y en Corella pero otros fuera de Navarra como Soria, Jaén... Al principio nos reunimos todos e hicimos algunas batidas por el monte pero, claro, tenemos que seguir con nuestras vidas, con nuestros trabajos...". Incluso el marido de Mª Ángeles, que "ahí sigue con su preocupación en el pueblo esperando noticias, ha vuelto a trabajar, ¿qué va a hacer? Está mal", asegura Marcos Navarlaz.

reunión con caballero La familia de la mujer desaparecida no se ha reunido con el matrimonio que fue detenido. "No nos queremos meter en nada para no entorpecer la labor policial y con ellos no hemos tenido ninguna relación". Tampoco han realizado averiguaciones por su cuenta. "Nos hemos limitado a rastrear por el monte, por caminos por si veíamos el coche (un Mercedes A-190 verde matrícula 6517-BXZ) pero nada", añade Marcos quien apunta que hace aproximadamente un mes mantuvieron un encuentro con el consejero de Justicia e Interior, Javier Caballero, quien "nos dijo que continúan buscando, que está al tanto de todo, ¿qué nos va a decir?".

La familia no puede ocultar su rabia por el hecho de que las investigaciones no avancen y no haya resultados. "Desde la rabia, desde la pena, desde la incertidumbre no voy a ocultar que muchas veces pensamos y nos preguntamos si no se estará haciendo todo lo que se debiera. Tampoco tenemos certeza de que esto sea así. Lo peor es no saber nada", insiste. En este momento, el sobrino de Mª Ángeles tiene in mente a los cazadores y a todas las personas que estas semanas rastrean los montes y caminos cogiendo setas. "Pensamos que alguien pueda ver alguna pista que nos ayude a encontrar el paradero de mi tía porque, pasado tanto tiempo sin noticias, la esperanza de encontrarla con vida va siendo menor".

Los últimos rastreos de los miembros del Grupo de Rescate Subacuático de los Bomberos fueron realizados los días 4 y 5 de noviembre, o sea, hace más de un mes. En esta ocasión se volvieron a rastrear una balsa de riego situada en Villamayor de Monjardín, en las proximidades de Urbiola, en busca de pruebas sobre la desaparición de Mª Ángeles Germán López. Los buzos, que se desplazaron al lugar por orden de la Policía Foral, que investiga este misterioso caso, no hallaron nuevas pistas. La misma balsa, situada a apenas un kilómetro de la localidad de Urbiola, junto a la Autovía del Camino, ya fue sondeada por los mismos especialistas el 7 de septiembre, dos días después de la detención del vecino de Barbarin de quien los investigadores decían disponer de indicios sobre su implicación en la desaparición de la mujer. Ese mismo día fue examinada otra balsa ubicada en las proximidades, también con resultados negativos.

dos detenidos en libertad La existencia de una rotura en el perímetro cercado de la balsa podía indicar algún movimiento extraño en el lugar. Sin embargo, el fondo, situado a unos 4 metros de profundidad (la balsa puede alcanzar una altura máxima de 14 metros), tampoco reveló indicio alguno. Los miembros del Grupo de Rescate Subacuático ya habían realizado otra intervención relacionada con este caso a mediados de septiembre en una balsa localizada en Igúzquiza, donde tampoco hubo novedades sobre la suerte que habría podido correr Mª Ángeles Germán. El día 5 de noviembre, los equipos extendieron la búsqueda el entorno de Salinas de Oro, en el valle de Guesálaz, donde los bomberos sondearon una laguna natural con una profundidad máxima de 15 metros. En este caso, el sondeo tuvo su origen en la llamada de un ganadero al que llamó la atención una marca de rodadura de neumáticos junto a la laguna Pozoberri.

Por ahora, las dos únicas personas detenidas por una supuesta vinculación con su desaparición fueron puestas en libertad por la jueza instructora al no disponer de pruebas que les inculpen. La magistrada del juzgado de instrucción número 2 de Estella-Lizarra decretó el día 10 de octubre la libertad provisional para el vecino de Barbarin, M.C.P. detenido cuatro días antes en relación a la desaparición de la vecina de Urbiola. La puesta en libertad llevó aparejada la comparecencia en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes y su inclusión en las diligencias. Esta persona había tenido recientemente una relación sentimental con Mª Ángeles Germán. También fue detenida y puesta en libertad sin cargo alguna la esposa del detenido. Hoy hace ya cuatro meses de la desaparición de Mª Ángeles Germán López, de 44 años, sin hijos, que, con su marido, regentaba la posada de Urbiola.