cancún. La XVI cumbre del cambio climático de Cancún (México) llegó ayer a un consenso para establecer un Fondo Verde que financie medidas de mitigación y adaptación en los países en desarrollo, aunque a última hora de ayer quedaban por definir algunos mecanismos.

Así lo anunció ayer el ministro de Medio Ambiente de Bangladesh, Hasan Mahmud, que apuntó a la existencia de este acuerdo "con independencia" de que después hubiera que acordar sus características y funcionamiento.

El fondo Verde debe estar dotado con 100.000 millones de dólares anuales (75.000 millones de euros) a partir del 2020, según lo comprometido en la anterior cumbre de Copenhague.

En la ciudad mexicana, Australia y Bangladesh han presidido un grupo para facilitar la consecución de un acuerdo sobre este Fondo Verde.

Países como Estados Unidos prefieren que el Fondo sea gestionado por el Banco Mundial, mientras que muchas naciones en desarrollo se inclinan por crear un nuevo organismo o que dependa de las Naciones Unidas.

El ministro de Bangladesh, añadió, por otro lado, que no puede haber excusas para que los países ricos no suscriban un segundo periodo del Protocolo de Kioto, porque "ellos son los mayores contaminadores".

Este asunto se ha convertido en uno de los principales temas sobre los que ha girado esta cumbre.

El grupo de países africanos que ha asistido a la Cumbre del Clima en Cancún, que comenzó el pasado 29 de noviembre y que estaba previsto que concluyera ayer, hizo durante su última jornada un llamamiento al sentido del "honor" japonés para que respetase el Protocolo de Kioto y aceptase prolonarlo, algo a lo que Japón, al igual que Canadá y Rusia, se negaba.

Añadió que, con independencia de lo que suceda en esta XVI cumbre del cambio climático, "creo que hay que lograr un tratado vinculante" en Durban, ciudad sudafricana donde el próximo año se celebrará la próxima cita.