Los discapacitados son ciudadanos como cualquier otra persona, por eso deberían poder gozar de los mismos derechos en igualdad de condiciones. Así lo afirmó ayer Ana Peláez, comisionada del CERMI (plataforma de representación de las personas con discapacidad de España) y vicepresidenta del Comité de la ONU para los Derechos de las Personas con Discapacidad en una mesa redonda celebrada en Ginebra.